Un cofre lleno de tesoros coreográficos

Proemio

Para celebrar el Día Internacional de la Danza, tengo el privilegio de haber recibido la invitación para elaborar un pequeño -si ello fuera posible- texto sobre la Danza en la BNE. Pero, lamentablemente, no es posible. Es tal el volumen de tesoros que en ella se encuentran, que me veo en la tesitura, mal que me pese, de extraer los más relevantes, y ceñirme a un periodo concreto, en la esperanza de que para una siguiente ocasión, sea posible continuar, parafraseando a Cervantes, con tan alta empresa. Así que doy comienzo al relato.

Un cofre lleno de tesoros coreográficos históricos: la Biblioteca Nacional de España

Uno de los aspectos más desconocidos, pero más fascinantes, de la Biblioteca Nacional de España, es el de salvaguardia y custodia de uno de los fondos de Danza más importantes del mundo. La Biblioteca Nacional de España, es, en efecto el privilegiado lugar donde un investigador puede disfrutar consultando ejemplares únicos y de incalculable valor tanto histórico como artístico. Repartido entre el Departamento de Música y Audiovisuales (donde se encuentra la mayoría del fondo), Sala Cervantes, Sala Goya y Sala General.

La Biblioteca, a modo de cofre, los resguarda y protege desde su fundación en unos casos, en otros ha constituido el feliz destino de colecciones privadas, o ha gozado del buen criterio para la adquisición de ejemplares que salían al mercado casi por milagro.

Como aperitivo, comienzo el recorrido sucinto -un recorrido exhaustivo excedería con muchísimo el espacio disponible- por algunos de estos fondos que tienen un relato rocambolesco asociado, como es el caso de la traducción al castellano de Le Gratie de Amore dedicado a Felipe III “Rey de España y Monarca del Nuevo Mundo”, por el maestro de danzar de su hermano bastardo Don Juan de Austria, Cesare Negri. Dicha traducción, bajo el título Arte para aprender a Dançar (MSS 14085), y ordenada por el Conde Duque de San Lúcar (más tarde de Olivares), un día tomó camino de Francia (en cuya Biblioteca Nacional se puede admirar) y, a falta de ella, poseemos la bellísima copia del Siglo XIX encargada por Francisco Asenjo Barbieri.

La Biblioteca posee tres obras en copia manuscrita del siglo XIX de excepcional valor: además de la ya mencionada, la copia del original (ca. 1460) del De Practica Seu Arte Tripudii Vulgare (Opusculum Faeliciter Incipit)(M 1002), cuyo autor, aunque nacido en Pesaro, era de origen siciliano (español): Giohan Ambrosio (cristianización de Guglielmo Ebreo), uno de los maestros más reputados durante el siglo XV, que trabajó entre otros para Alfonso V de Aragón “El Magnánimo”, y que puede ser consultado en la Biblioteca Digital Hispánica. Al igual que en el caso anterior, el original se encuentra en la Biblioteca Nacional de París.

Pero quizás el más delicado y sutil sea la copia fechada en 1879, de la Orchesographie del canónigo de Lengres Jean Taburot, pero escrito en 1589 bajo el pseudónimo de Thoinot Arbeau (M/1021) 3. Los dibujos concuerdan fielmente con el original y son de una belleza extraordinaria.

Estos tres ejemplares, procedentes del Fondo Barbieri, constituyen pequeñas joyas que la biblioteca custodia. Don Paco (que es como familiarmente era conocido) venía de familia coreográfica. Su abuela Paula Luengo es nuestra primera bailarina bolera conocida junto a sus hermanos Manuel y Sandalio. Su abuelo, Josep Barbieri, bailarín del Teatro de los Caños y más tarde maestro repetidor en el Teatro del Príncipe, puso en pie variados ballets del repertorio internacional y autóctono a principios del siglo XIX.

Barbieri fue nuestro primer coreólogo. Indudablemente sabía bailar y además tenía la curiosidad y bibliopatía coréutica incrustadas en las venas. A los libros procedentes de la Biblioteca Real y a los de su colección familiar, fue añadiendo aquellos que pudo adquirir, o en su defecto mandó copiar. Y ahora forman parte de este tesoro salvaguardado en el mayor centro coreográfico peninsular que es la BNE. A partir de este impresionante fondo se han ido incorporando, durante los siglo XIX al XXI, ejemplares que contemplan la Danza desde muy diferentes enfoques dependiendo del aspecto que quedaba plasmado por escrito.

Felipe III, el rey bailarín

Día Internacional de la Danza 2018

Negri Milanese, Cesare: Le Gratie de
Amore – Il flueco

Así, pero con otras palabras, el embajador de Venecia retrataba al rey. Y realmente debía de poseer una agilidad excepcional, porque en Le gratie d’amore de Cesare Negri, las variaciones que le dedica son realmente acrobáticas y precisan de gran agilidad y capacidad de salto para poder ser ejecutadas. El original de este tratado, junto con ejemplares en edición de lujo de Il Ballarino de Fabritio Caroso, de 1581, y Nobiltà di Dame, de 1600, que en su día formaron parte de los Libros de Dancerías del Alcazar, forman parte de ese cofre de tesoros que pueden ser disfrutados en nuestra primera biblioteca.

El diamante de la corona: la única coreografía teatral conservada de Jean Ballon

El fondo histórico de la biblioteca contiene prácticamente todas las fuentes coreográficas que el más exigente investigador pueda desear o anhelar, dentro del que son especialmente importantes los ejemplares pertenecientes a la danza teatral y cortesana barroca en la que los dos principales autores, Louis Guillaume Pecuor y Raoul Auger Feuillet, se encuentran representados.

Pero no son los únicos; la biblioteca guarda una joya especial y exclusiva en el mundo, cual es la partitura coreográfica manuscrita de la única obra coreutica teatral conservada del mítico Jean Ballon: la Giga de la ópera Roland para un hombre. Nos encontramos ante -posiblemente- la más importante obra coréutica de carácter de todo el barroco francés. Situada al final de la encuadernación del Recueil de dances contenant un tres gran nombres, des meillieures Entrées de Ballet de Mr. Pecoureditada y notada por Raoul Auger Feuillet en 1704. La notación de esta giga, posiblemente de la mano del propio Feuillet (amanuense de Pierre Beauchamps y de Louis Guillaume Pecour) proporciona la más prístina pieza de carácter con elementos acrobáticos (grandes saltos, batidos, giros, campanelas en salto y giro), que, además, contiene elementos netamente españoles.

Danza social de altos vuelos

Otra de las joyas únicas y vitales para la historia de la Danza – y más concretamente de la Danza Española- es el Libro de Danzar de D. Balthasar de Rojas Pantoja, compuesto por el Mtro. Juan Antonio Jaque. También manuscrito, y medio siglo anterior a la recopilación de Pecour que contiene la Giga de Roland. Su destinatario fue uno de los nobles militares del entorno de Felipe IV. En él se contiene el repertorio básico de la Danza Española autóctona culta del momento, y que precisa de un altísimo nivel técnico para su ejecución. España, desde el siglo XVI estaba en la cresta de la ola, y exportó su Danza por todo el orbe.

Como consorte obligado, en la Sala Cervantes se encuentra el primer “diccionario” de la Danza Española: Discursos sobre el Arte del Dançado y sus Excelencias, un manual elaborado por Juan Esquivel de Navarro en 1642, afincado en Sevilla, que con su edición pretendía homenajear a su maestro Antonio de Almenda, y de paso silenciar para la posteridad al más inmediato rival, Manuel de Frías, pero esa es otra historia -del género rocambolesco- que dejo para mejor ocasión…

Volviendo al manual,  en él se describen minuciosamente los pasos que conforman el lenguaje coréutico español de la época, y que perviven en la actualidad del siglo XXI, en que la Danza Española va a ser incluida en la relación de Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado Español.

¿Quiere Vd. mantenerse en forma y triunfar en la sociedad? Yo le explico cómo

En otro género de publicación coreográfica durante el periodo barroco, el aspecto social y físico (la Danza constituía el Fitness y el Wellness de la nobleza y de la alta burguesía) también tienen cabida en este magnífico fondo: los ejemplares en diversas lenguas y variopintas procedencias conforman un apartado especialmente interesante, tanto si son manuscritas como impresas. Prácticamente todo el repertorio obligado y efímero se encuentra representado. Diversos maestros de Danzar se preocuparon por editar tanto las obras de su creación como el repertorio que procuraba distintivo de “nobleza” ante la sociedad. Un ejemplo es Reglas útiles para los aficionados a Danzar, de Bartolomé Ferriol y Boxeraus, editado en tiempos de Carlos de Borbón y Farnesio como rey de Nápoles, pero en castellano, que tuvieron reimpresiones con las mismas planchas en Capoa y en Málaga. Su más inmediato competidor, Pablo Minguet e Irol, también se había preocupado por imprimir diversos cuadernillos y manuales de danza social, pero nunca llegaría al mismo nivel intelectual ni a la diversidad en el repertorio que Ferriol desplegó.

Los bailarines de Carlos IV

Día Internacional de la Danza

Tellez, Marcos: Paseo de las Seguidillas
Boleras

El aspecto más desconocido de las aficiones del monarca tiene un nombre: Danza. Desde una exquisita formación y entrenamiento en su infancia, hasta poseer el criterio para continuar con la protección real de los más ilustres creadores, intérpretes y formadores.

De esta afición emanan todos los actos programados para su coronación. La flor y nata coreográfica europea se reunió en Madrid. El producto editorial de esta faceta se tradujo en los ejemplares originales del más conspicuo tratado de danza del siglo XVIII: Tratatto Teorico-prattico di Ballo (M/1879), editado en Nápoles en obra de Gennaro Magri Napoletano, que desde Nápoles había dado el salto a Viena, para recorrer Italia, volver a su patria, y finalizar sus días en Madrid junto a su amigo y director del Teatro de los Caños Domingo Rossi, quien, unos años antes, había regalado a Carlos III una exquisitez coreográfica: todo un ballet ecuestre a los que el monarca era tan aficionado.

Pero, además de los libros dedicados exclusivamente a la danza, la Biblioteca abraza en su seno la iconografía que nos sirve para poner en imagen una época que va a determinar la estética española que pervive hasta nuestros días: el Bolero. Y son de destacar la serie de estampas obra de Téllez que se pueden admirar en la Sala Goya, dedicadas a las Seguidillas Boleras.

La Sátira ilustrada en la Biblioteca Nacional

Día Internacional de la Danza 2018

Don Preciso: Elementos de la Ciencia Contradanzaria – El Contradanzario Don Currutaco armado para el baile

Los volúmenes coreo-satíricos tienen una especial representación dentro de los fondos de Danza. Repartidos entre diferentes secciones y departamentos, representan testimonios de especial interés para entender las diversas aproximaciones de una sociedad plural y repartida. Por una parte Iza Zamacola “Don Preciso” resultó el prototipo de autor con un temprano sentido del “marketing”. En plena ilustración, y bajo el lema “ridento corrigo mores”, deleita a todo lector que se acerca a sus textos, a través de un profundo conocimiento coreico trufado con el sentido corrosivo del humor más genuino. Sus Elementos de la ciencia contradanzaria: para que los Currutacos, Pirracas y Madamitas del nuevo cuño puedan aprender por principios á baylar las contradanzas por sí solos, o con las sillas de su casa, &c. &c. &c editados en 1796 tuvieron un clamoroso éxito y gozaron de varias ediciones.

Por otra parte, el acercamiento militar a la danza que ya tuviera representación con Baltasar de Rojas Pantoja y Felipe Roxo de Flores, alcanza su punto álgido con Rodriguez Calderón y su Bolerología, editada en Filadelfia a principios del siglo XIX. La descripción de una imaginaria escuela de bolero para las señoritas no tiene desperdicio, teniendo en cuenta que el bolero se había puesto de moda, y para ser “moderno” era imprescindible tener unas nociones que lucir en sociedad.

Cairón no admite dilación

Con esta escueta frase, los principales violines del teatro del Príncipe, Cruz y Rodríguez, retrataban a Antonio Cairón, bailarín francés transplantado a la villa y corte que tuvo la feliz ocurrencia de traducir en parte el tratado de Pierre Rameau Le Maitre a Dancer [1] (Paris, 1725 y 1734) completando con textos de su cosecha, gracias a los cuales tenemos sucintas y curiosas (cuanto menos) descripciones del Bolero o del Fandango. Hoy día sirven de base, con las debidas precauciones debido a su manifiesto desconocimiento de algunos aspectos de la lengua castellana, para restaurar y cotejar patrones coréuticos de estos dos géneros españoles.

Los tratados primigenios de la técnica dancística precursora del romanticismo

Día Internacional de la Danza 2019

Blasis, Carlo: The Code of Terpsicore

El napolitano Carlo Blasis, que se había formado en la Scala de Milán al resguardo de una vieja conocida en los escenarios españoles, Teresa Monticini, fue también el primer gran teórico del ballet prerromántico. La BNE tiene entre sus fondos prácticamente toda su producción escrita, en ella se contiene, además del aspecto teórico, una amplia iconografía tanto técnica como de figuras en el escenario, entre las que destaca la pareja formada por Salvatore Vigano, el Dios de la Danza, y la gaditana María Medina, que constituyó el icono de la estética neoclásica tantas veces retratado por Cánova.

Y es aquí donde el relato se interrumpe (en la esperanza de continuarlo en algún momento). El curioso lector podrá disfrutar de una buena parte de todo lo aquí descrito en la Biblioteca Digital Hispánica, o efectuando una visita virtual al amplio catálogo de la Biblioteca, actividad que recomiendo, ya que el turismo coreo-bibliotecario resulta satisfactorio e ilustrador. Con este “pequeño” aperitivo espero haber despertado la curiosidad por conocer el interior del cofre de tesoros coreográficos de nuestra primera biblioteca, de nuestra mejor sala de estar para disfrutar de la Danza. En ella les esperan experiencias irrepetibles.

 

María José Ruiz Mayordomo
En la Villa de Madrid, a 29 de Abril de 2018 – Día Internacional de la Danza

[1] La BNE posee varios ejemplares de las dos ediciones. Como nota, la Biblioteca Nacional de Francia carece de ejemplares de la edición de 1734, de la que la BNE posee 2.

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Esta entrada tiene 12 comentarios

  1. Maravillosa y completísima información. Fantástico tesoro que guarda nuestra BNE. La Danza, esa desconocida….

  2. Muchas gracias por compartir tu conocimiento sobre los fondos dancísticos de esa casa María José. Feliz DID 2018.

  3. Gracias Mª José por tan magnifico trabajo. Es muy importante que publiques articulos así para que logremos sacar a la Danza Española del oscurantismo en el que estaba sumida. Otra vez…¡Muchisimas gracias! Un saludo afectuoso.

  4. Celebro en Día Internacional de la Danza se de a conocer material tan exquisito. Los vínculos que nos unen se fortalecen. Gracias desde la Ciudad de México, en donde sedientos de acercarnos a materiales tan importantes agradecemos su difusión.

  5. GRACIAS por este trabajo, nutre y fortalece los vínculos con nosotros, quienes desde México agradecemos se conserve al patrimonio que nos une.

  6. Muchas gracias Maria José por tu buen trabajo, y sobre todo por tu bondad a la hora de compartir con todos los amantes de la Danza lo mucho que sabes

  7. Magnífico blog. Magnífico el cofre de los tesoros de la BNE. Adelante con él y celebremos el Día de la Danza desde todas sus facetas.

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