S de Séneca: Vida y obras.

“Séneca fue de españa, natural de la cibdat de cordoua. E fue discíp[u]lo de vn filosofo el cual fue dicho Sotion, Et este era dela opinión de los estoycos” […]

Séneca. De la clemencia; traducción del latín, prólogo e introducciones de D. Alonso de Cartagena, Obispo de Burgos. BNE MSS/9990. Siglo XV.

La bella inicial con decoración en rasgueo azul y rojo de este manuscrito castellano BNE MSS/9990 nos introduce de lleno en la vida de Lucio Anneo Séneca, famoso filósofo hispano-romano y preceptor del emperador Nerón, quien se quitaría la vida un 12 de abril del 65 d. C.

Tercer hijo del procurator Marco Anneo Séneca -apodado el retórico-, el joven patricio Lucio Anneo Séneca pronto marcha a Roma desde su Corduba natal, entrando bajo la tutela de su tía Marcia. Tras pasar una temporada en Alejandría -en donde toma contacto con el pitagórico Sotión y con los cultos de Isis y Serapis, para adoptar finalmente la postura de la corriente estoicista- vuelve a la capital del imperio, en donde Lucio da comienzo a su cursus honorum, primero con el cargo de quaestor bajo Tiberio (31 d.C.), luego como tribunus plebis bajo Calígula (37 d.C.), convirtiéndose en un gran orador senatorial. Más tarde, acusado de adulterio, es condenado al exilio en Córcega durante 8 años, hasta su posterior rehabilitación en 49 d. C., cuando es nombrado praetor de Roma, tutor y consejero político del futuro Nerón, hijo adoptivo y sucesor del divino Claudio.

La obra de Séneca es relativamente abundante -abarca diálogos morales, consolaciones, cartas, tragedias, proverbios y epigramas-, y ejerció gran influencia en época medieval y humanista. En la Biblioteca Digital Hispánica hemos querido destacar, entre otros muchos ejemplares, tres manuscritos humanísticos y un incunable:

Manuscritos humanísticos

Tratados varios. BNE RES/7, Contiene las Epístolas (h. 1-134) y el diálogo moral De Providentia (h. 135-138v).

Se trata de un manuscrito humanístico itálico, perteneciente en origen a la biblioteca personal de Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana. Señalamos que, en la h. 7, figura una bella inicial “C” -que contiene a Séneca en su escritorio- y una orla vegetal con sendos ángeles sosteniendo el escudo cuartelado en sotuer de los Mendoza.

Obras de Lucio Anneo Séneca. BNE RES/43. Otro manuscrito italiano, de bella letra humanística rotunda, y decorado con una orla vegetal con pavos reales, osos y una laurea sostenida por niños con el escudo cuartelado del propietario. Contiene:

Diálogos morales:

De brevitate vitae liber (h. 1-15); De tranquillitate animi ad Serenum (h. 15-33); De vita beata ad Gallionem (h. 33v-55); De providentia dei (h. 55v-65); De proverbiis (h. 65v-78v); De remediis fortuitorum (h. 79-83v); De constantia sapientis (h. 84-96v).

Consolaciones:

Ad Martiam de consolatione (h. 97-117); Ad Helviam de consolatione (h. 117v-134v); Ad Polybium de consolatione  (h. 134v-149).

Tragediae. BNE RES/230. Otro bello manuscrito decorado con orlas vegetales que enmarcan el escudo del propietario. Contiene diez de las tragedias de Séneca traducidas al italiano: Hercule furente, Atreo e Thieste, Thebe, Ypolito, Edippo, Troya, Medea, Agamenone, Octavia y Hercule Oetheo. Destacamos como curiosidad que los reclamos de las hojas 130v, 146v y 154v aparecen dentro de un pez, un perro y un ave respectivamente. Para más detalles nos remitimos a este interesante texto de Elena Asensio.

Incunables

Proverbia vel sententiae (en castellano:) Proverbios glosados por Pedro Díaz de Toledo. BNE INC/1349. Sevilla : Meinardo Ungut y Estanislao Polono (22 octubre, 1495). Destacan las iniciales grabadas de cada capítulo y la marca heráldica de ambos impresores en el colofón.

El pseudo-Séneca

¿Pero cómo era Séneca físicamente? Sabemos que hasta el pintor Pedro Pablo Rubens sentía auténtica fascinación por Séneca y que poseía su propio busto de piedra. Pues bien: resulta que su imagen ha estado asociada erróneamente -hasta hace relativamente poco- con un busto de bronce aparecido en las excavaciones de la ciudad napolitana de Herculano y que, al parecer, no fue otro que Fulvio Orsini -el bibliotecario renacentista de la Colección Farnese- el responsable de dicha atribución. En la actualidad se piensa más bien que estos bustos en bronce o piedra son copias romanas de un original helenístico, y que el retratado es en realidad un poeta griego incierto ¿Hesíodo, Aristófanes? que, a buen seguro, adornaría las bibliotecas personales o los tablina de los romanos pudientes.

Desgracia y muerte de Séneca

El historiador Tácito describe su muerte y la de Petronio en sus Annales libri XV. Cada vez más apartado de la vida política -y de la peligrosa casa imperial- Séneca será involucrado por sus adversarios políticos en la frustrada conjura de Cayo Pisón. Por ello, su antiguo pupilo Nerón le condena a quitarse la vida. Séneca acata y ejecuta la sentencia cortándose las venas y envenenándose en un baño caliente. Es ésta una escena ampliamente representada, desde el grabado del Liber chronicarum (Fol. CVr) de Hartmann Schedel y Anton Koberger (BNE ER/1431), pasando por los dos grandes lienzos de Rubens y de Manuel Domínguez Sánchez (BNE 17/5/31), ambos custodiados en el Museo del Prado.

Podemos rastrear incluso su influencia en el imaginario colectivo como dramatis persona en la novela histórica Quo vadis? (Henryk Sienkiewicz, 1895-1896) y en su posterior péplum fílmico (Mervyn LeRoy, 1951), en donde Séneca es interpretado por el actor Nicholas Hannen, con un inolvidable Peter Ustinov en el papel de Nerón.

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