Francisco Tárrega, la guitarra y el teléfono móvil

El guitarrista Francisco Tárrega no llegó a conocer la telefonía móvil. Sin embargo es el autor de una de las melodías más omnipresentes del día a día…

Los números redondos son bonitos, pero también se puede homenajear a la gente cuando hace 102 años de su fallecimiento. Francisco de Asís Tárrega Eixea (1852 –1909) es uno de los más grandes guitarristas que ha dado España, autor de una de las melodías más reconocibles que existen. Pero ya llegaremos a eso más adelante…

Francisco_Tarrega_001Nacido en Villarreal en 1852, un accidente en el que casi pierde la vista no le impidió dedicarse en cuerpo y alma a la música. En aquella época la guitarra era un instrumento “de taberna”, algo popular que no tenía cabida en la música culta y seria. Por ello, Tárrega aprendió piano al mismo tiempo. En 1874 entraba en el Conservatorio de Madrid para estudiar con Emilio Arrieta, quien le aconsejó centrarse exclusivamente en la guitarra. A finales de esa década ya era profesor de este instrumento y llegó a ser maestro de dos alumnos de renombre -al menos en el mundo guitarrístico-: Emilio Pujol y Miguel Llobet.

Tárrega era todo un virtuoso, un genio cuyas actuaciones se anunciaban a bombo y platillo en la prensa. Aprovechando su formación pianística transcribió para guitarra partituras de Beethoven, Chopin y otros grandes compositores. Y por su técnica perfecta se ganó el sobrenombre de el Sarasate de la guitarra, aunque habrá quien no haya oído hablar del violinista pero sí de Tárrega.

A lo largo de sus giras se codeó con otros grandes artistas de su época: en Argelia, donde compuso la Danza mora, conoció a Camille Saint-Saëns. Y en París a Tomás Bretón, a quien dedicó el Capricho árabe.

Además de estas, es famosa su obra Recuerdos de la Alhambra, compuesta tras un viaje a Granada, aunque su melodía más popular es otra. Una cuyo autor desconoce casi todo el mundo.
La llamada Melodía Nokia, incluida como tono por defecto en los móviles de esta marca, es un fragmento del Gran Vals de Tárrega, en concreto los compases 14-16. Cada vez que os moleste ese soniquete en el metro, un restaurante o cualquier otro lugar, ya sabéis a quién echarle la culpa. No es un misterioso compositor finés, sino un guitarrista español del siglo XIX.

La BNE rindió homenaje a Tárrega en el bicentenario de su muerte, en 2009, con una sesión del Ciclo Una Cita en la BNE. Podéis ver las presentaciones íntegras en este enlace. También podéis consultar cuáles de sus obras están disponibles en la BNE. Entre otros tesoros, tenemos la primera edición del Capricho árabe (1902) con la anotación de inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual.

Más información:

Obra completa para guitarra

Necrológica, aparecida en El Liberal, 26-12-1909

Monográfico póstumo en Biblioteca Fortea, 1935

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