Seguridad y Mantenimiento, el valor de los que están detrás

Es la pieza clave que mueve la maquinaria, el área al que la mayor parte de los departamentos acuden cada vez que hacen un movimiento. Sin embargo, es la parte que no se ve, el backstage de cada día de trabajo en la BNE. Ellos son los célebres desconocidos del Área de Seguridad y Mantenimiento.

«En el caso de la seguridad, debemos pasar desapercibidos. Algo así como estar sin ser vistos. No es lo mismo, por ejemplo, un museo donde el visitante sabe que detrás tiene a un agente de seguridad para vigilar el cuadro, que la consulta de un libro en la BNE. Aquí vienen lectores, investigadores que pasan muchas horas y tienen que sentirse cómodos, casi como en su casa, en una atmósfera de confianza», declara Eduardo Raldúa, responsable del departamento. «Esto no significa que nuestro objetivo no sea otro que el de dar seguridad a las personas y los bienes de la BNE. Esto requiere tener un plan de autoprotección, un estudio de los riesgos que se puedan producir, definir las posibles amenazas y diseñar las medidas de seguridad para hacer frente a cualquier contingencia».

Podría decirse que Mantenimiento es el corazón de toda la infraestructura, «desde los ordenanzas a la cafetería, el material de oficina, el Registro, recepción e información al público que hacen las azafatas, transportes y mudanzas interiores, algunas contrataciones externas, todos los mantenimientos como la limpieza o la jardinería, se centralizan desde aquí», asegura Alejandro Azúar, jefe de servicios generales del área.

Otro de los grandes pilares es el mantenimiento del edificio, «la climatización, la tensión, la electricidad, los ascensores…Seguridad y Mantenimiento están en claro contacto diario –señala Raldúa- Ahora llegan los actos del Tricentenario y tendremos que adaptar nuestro trabajo a lo que se nos viene encima».

Ernesto Pérez-Iraola es el jefe del Servicio de Seguridad, un área que se ocupa de todo lo concerniente a la prevención de riesgos, «tanto en lo que concierne a las personas como a los edificios de la BNE y sus bienes. Soy el secretario del Comité de Seguridad y Salud y me encargo de que las resoluciones que se decidan se lleven a la práctica».

El que más contacto está con el público es Bernardo Moreno, el coordinador del área. «En nuestro trabajo vivimos multitud de situaciones y muchas anécdotas. Hace unos días tuvimos que ir al edificio anexo al nuestro, el del Museo Arqueológico, porque tenía una piedra de una cornisa desplazada y nos dimos cuenta de que no solamente era una piedra desplazada, sino toda la cornisa que daba a nuestra fachada lateral. Había peligro de caída y nos pusimos rápidamente en funcionamiento para arreglar el problema. Tuvimos que acotar la zona para que no se vieran afectados los transeúntes».

Y, ¿Cómo reaccionan cuando surge un problema grave con un usuario? «Sobre todo –contesta Bernardo Moreno- con discreción. Hablamos con el usuario para conocer las causas de lo ocurrido, intentamos tranquilizarlo, pero, siempre, llevando las normas de la casa a su justo cumplimiento. En una ocasión vino un señor con un aspecto que dejaba bastante que desear y le llamamos la atención. Se dedicó a mandar cartas a los periódicos y a organizar unos follones espantosos. Con el paso del tiempo nos enteramos de que había montado una muy gorda en otra institución y tuvieron que ir tres dotaciones de la policía para llevárselo. Hemos vivido todo tipo de situaciones extrañas, desde un señor que quería llevarse la bandera a otro que se lavaba los pies en el lavabo…Hay gente para todo».

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Aunque la mayor arte es aceptable, todo se puede mejorar. A veces la seguridad es demasiado dura tando para las cosas como para las personas

  2. Seguridad, mantenimiento y limpieza: excelentes profesionales, imprescindibles para el buen funcionamiento de la Biblioteca Nacional.

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