Pepe Nieves, cuarenta años en el pupitre 99

pepenievesA Joseph Snow se le conoce popularmente por la traducción de su nombre y apellido al castellano, Pepe Nieves. En el 2014, cumple cuarenta años investigando en la Biblioteca Nacional de España todo aquello relacionado con el medievalismo español, y es uno de los mayores especialistas mundiales sobre La Celestina. En este aspecto, es un libro viviente que se mueve con soltura entre Calixto, Melibea y la mítica alcahueta.

“En cuarenta años, la Biblioteca ha cambiado enormemente –asegura este norteamericano con alma madrileña-, había que hacer cola para sacar fotocopias, para coger un pupitre… Ahora no hay nada de esto, es mucho mejor”.

–      ¿Prefiere que le llamemos Pepe o Joseph?

–      Vivo en España como residente permanente y prefiero ser Pepe. Me gusta más y me conviene. Y, además, me hace sentirme más español.

–      ¿De dónde viene su interés por el medievalismo español?

–       Mi interés por el castellano surgió tras disfrutar de una beca y vivir con una familia en Segovia, en 1962. Una estancia maravillosa que me influyó mucho. Me estaba especializando en Literatura Inglesa, y al regresar a Estados Unidos cambié a Literatura Española. En especial a la medieval. Nací en New Jersey y he trabajado como profesor en las universidades de Minessota, Georgia, Michigan… Soy el fundador de la revista Celestinesca y fui su director durante 26 años.

–      Y lleva 40 años investigando en la BNE.

–      La pisé por primera vez en 1974. Desde entonces, dediqué mis vacaciones estivales a viajar a Madrid y a trabajar en esta institución. En el 84 me compré un piso en esta ciudad, y desde el 2003 me vine definitivamente. Lo que más me convenció para querer unirme con España fue aquel verano segoviano del 62, por la ternura que encontré en la familia que me acogió. Soy un hombre soltero, no tengo hijos, y fue fácil iniciar una nueva vida aquí. Me siento en casa. Racionalmente hablando, se puede afirmar que estoy casado con mi profesión.

–      Siempre ocupa el mismo pupitre…

–      El 99. Lo hago porque al lado hay un espacio para colocar libros, es un poco más amplio en comparación con otros pupitres.

–      La Celestina y Alfonso X el Sabio son una constante en su vida literaria.

–      He publicado un libro con comentarios sobre la poesía de Alfonso X, otros trabajos sobre la bibliografía básica de Celestina y acerca del personaje. En el mundo soy conocido como celestinista y alfonsinista.

–      La magia que rodea a esa mujer tan singular le ha conquistado.

–      Sí. Cuando estudiaba el Master, me daba clases un profesor chileno al que le encantaba Celestina, y fue él quien me inculcó el interés sobre esa mujer. Con el paso de los años tengo mi vida dedicada al personaje.

–      Oficialmente, se le atribuye La Celestina a Fernando de Rojas, pero usted duda de esa autoría.

–      Es que no creo que la escribiera Rojas, me decanto más por un anónimo.

–      Su artículo Dos Melibeas habla de la dualidad de la enamorada.

–      Al comienzo de la obra, vemos una Melibea muy distinta a la que nos presentan en la segunda mitad de la obra, que se porta durante el día como la hija bien criada, y por la noche se transforma en otra mujer.

–      ¿Quién sería la Celestina del siglo XXI?

–      La madame de un burdel.

–      A Cervantes le gustaba mucho el personaje.

–      Interiorizaba las obras celestinescas. Incluso se refiere a esa mujer en alguna de sus obras, como en El Quijote. Y Lope de Vega cita en veinticinco de sus libros las palabras Celestina, celestino… En La Dorotea, su Fabia es Celestina. Yo estoy ahora trabajando en tres tomos, uno de ellos trata sobre la historia crítica de la reedición de Celestina, otro acerca del renacimiento del personaje en el siglo XIX, y el tercero abarca la bibliografía completa sobre Celestina en el siglo XX. Y también estoy interesado en investigar el tipo de servidumbre que tenía Celestina. Esta mujer dominaba a todos los que le rodeaban, incluyendo a Calixto y a Melibea. Estos dos, al final de la obra no son tan nobles como indica su sangre, porque se comportan de una manera antisocial.

–      ¿Con cuál de las figuras que aparecen en el libro se queda?

–      A la que más admiro es a Melibea, porque es la más consecuente consigo misma y con sus actos. Incluso cuando decide suicidarse, las motivaciones son perfectas, no son inventadas.

–      El escritor santanderino Marcelino Menéndez Pelayo, que fue director de la BNE entre  1898 y 1912, publicó un interesante estudio sobre Celestina.

–      Lo he leído. Fue publicado en 1910 y en su día fue un estudio muy importante, porque Menéndez era el que más sabía en España sobre el personaje. Pero ahora, con todo lo que ha pasado después, parece un poco trasnochado. La Biblioteca es la institución con más fondos sobre Celestina, es la que cuenta con más ediciones del siglo XVI sobre el personaje. Es increíble todo lo que puede uno encontrar aquí. Hay una fantástica colección de facsímiles…

–      Picasso la plasmó en uno de sus cuadros.

–      Sí, en 1903. Y también Goya tiene seis o siete celestinas en su serie negra.

–      ¿Es cierto que le confunden a usted con Hemingway?

–      Sí, tanto en Estados Unidos como en España. No hace mucho, una mujer me paró cerca de la Biblioteca para preguntarme si era pariente de ese escritor. Y también me confunden con Papá Noel, con Santa Claus, ja, ja, ja. Me he disfrazado dos veces de ese personaje. Parezco un candidato propicio para hacerlo. Y si fuera ese señor regalaría a todos los españoles la salida de la crisis. Me duele ver tanta gente pobre en la calle.

–      ¿Cómo es su mundo lejos de Celestina, Alfonso X, Gonzalo de Berceo, don Juan Manuel…?

–      Soy muy cinéfilo, voy siempre a la sesión de las cuatro de la tarde, dos veces por semana, porque los precios son más baratos. Y me gustan las películas en versión original.

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Esta entrada tiene un comentario

  1. Me encanta que entrevistéis a los usuarios, son los verdaderos pilares del día a día de la Biblioteca.

    Enhorabuena por su trayectoria, Mr. Snow!!

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