Papeles de Emilio Castelar en la BNE

Político, historiador, escritor, periodista en diarios nacionales y corresponsal de periódicos extranjeros, los papeles de Emilio Castelar que se conservan en la Biblioteca Nacional de España ofrecen una interesante muestra de su intensa actividad en cada una de estas facetas.

Figura clave de la segunda mitad del siglo XIX español, aclamado por sus contemporáneos como un excelente tribuno, y reconocido posteriormente como el mejor orador del parlamentarismo español, sus papeles siempre han sido objeto de interés, como demuestra la documentación conservada en la que éstos son ofrecidos por parte del anticuario Luis Siravegne a las Cortes de la Segunda República[1]. Sin embargo, no será hasta 1984 cuando, en pública subasta, la Biblioteca Nacional adquiere la parte de los Papeles de Emilio Castelar que actualmente se conservan en sus depósitos.

[Carta], 1892 dic. 19, Madrid, a Luis Palomo y Ruiz. Mss/22475/7

Las muestras de su actividad política se ven reflejadas en las numerosas minutas de telegramas conservados, mediante los que se comunicaba con representantes de su partido en toda la geografía española; otro ejemplo son las cartas de contenido político, como la vinculada a la tercera guerra carlista, autógrafa de Castelar y firmada el 1 de mayo de 1874, en la que remite al General en jefe del ejército del Norte —Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen—, la suma de una importante cantidad de dinero recaudada por el partido republicano histórico de Barcelona, y en la que hace un alegato a la unión del pueblo y el ejército en la lucha por la libertad y la democracia[2]. Documentos de carácter más oficial son los derivados de su posición en el gobierno de la República, entre los que destaca un conjunto de borradores en el que figuran además las firmas autógrafas de otros representantes de dicho gobierno[3].

Además de estos, se conservan numerosos borradores de artículos y discursos en los que manifiesta sus ideales, como en el artículo titulado “El triunfo de nuestras ideas”[4], donde resalta los logros liberares que con el tiempo han ido alcanzando a pesar de las dificultades iniciales durante el período de la Restauración, manteniendo “el respeto más religioso al orden público, sin el cual toda libertad perece, y el propósito más firme de obedecer a las leyes con la única reserva de alterarlas por los medios de reforma y derogación en las leyes mismas contenidos…” (h. 53-54), y haciendo previamente hincapié en lo inevitable del progreso democrático heredado de la revolución de septiembre de 1868: “El principio de la soberanía nacional fue instinto en 1808, sentimiento en 1820, noción en 1836, idea en 1854, y práctica y realidad y vida en 1868, cuando expulsamos los poderes históricos y los sustituimos con la superior autoridad de nuestra nación…” (h. 7), para concluir que “Al cabo de tres lustros, la democracia se ha sobrepuesto por su fuerza virtual a todos sus enemigos, y la libertad democrática es el estado legal de nuestra patria.” (h. 57). Respecto a su faceta de historiador, se conservan mayoritariamente borradores de ensayos entre los de destacan, por el número de documentos conservados, el publicado como “Historia de Europa: desde la Revolución francesa hasta nuestros días” (Madrid, 1895-1901), o “Historia del descubrimiento de América” (Madrid, 1892). Cabe señalar la presencia de un importante número de capítulos y fragmentos de una obra sin identificar[5]. Esta faceta de historiador también se ve reflejada en los numerosos artículos de actualidad, en los cuales siempre gusta remontarse a los orígenes de las cuestiones para tratar de explicar la situación actual, como él mismo indica:

 “Tengo yo una costumbre antigua en estas cartas: enlazar los acontecimientos de hoy con sus generadores análogos de pasados tiempos para mejor explicarlos y hacerlos comprender a mis lectores”[6].

Se incluye también, aunque en menor medida, ejemplos de su obra literaria: el prólogo para una edición de la obra de Víctor Hugo “Historia de un crimen”, publicada en 1878[7]; o capítulos –incompletos- de su novela “Ricardo”[8].

La República Española de 1873 (BNE, Mss/22453/13)

Su actividad periodística se ve reflejada en numerosos ejemplos, completos o fragmentados, muchos publicados en diarios nacionales[9], y otros destinados a periódicos extranjeros[10]. En ellos se puede observar, como fuente de primera mano, una visión privilegiada y contemporánea de los procesos históricos, sociales y políticos que tienen lugar principalmente en el último cuarto del siglo XIX, tanto en España como a nivel europeo y mundial, desde los asuntos americanos hasta los que afectan al Extremo Oriente, de las tensiones crecientes en China, hasta cualquier cuestión dinástica que afecte a las viejas monarquías europeas.

El triunfo de nuestras ideas / Emilio Castelar (BNE, Mss/22462/6)

Sirvan como ejemplo de esta diversidad temática las reflexiones derivadas del conflicto cubano –el artículo titulado “El soldado de Cuba”[11], además de cartas y otros documentos relacionados con Cuba–, los numerosos artículos de actualidad política europea[12], en los que se reflejan las tensiones políticas de la parte oriental[13], y las derivadas del colonialismo de las potencias europeas en Asia y África[14]; y también americana –al margen del conflicto cubano–[15]. No solo escribe para periódicos de habla hispana[16], un ejemplo de ello es borrador del artículo escrito para el “O Mercantil de San Paolo, con el que inicia en los periódicos brasileños “correspondencias políticas y literarias de nuestro viejo mundo”, y en el que comienza presentándose como “Viejo apóstol de la forma republicana…” y exhibe su deseo: “Yo quiero la República en todas partes”[17].

[Minuta de telegrama a Arias] Mss/22450/20

Pero también trata sobre asuntos de actualidad no política, como el artículo relacionado con la celebración de las primeras olimpiadas modernas en Grecia[18], o de otros aspectos culturares y científicos[19]. Entre sus papeles también se encuentra documentación que nos descubre su lado más personal, desde notas con pedidos y actividades diarias, hasta las pruebas que confirman su fama de poseedor de un gran apetito —solicitud de queso al señor Arias, las repetidas solicitudes de Yemas de San Leandro, o de vino—[20], pasando por desmentidos sobre sus diferencias con Sagasta[21], controversias con Cánovas[22], o la póliza de seguro de vida que contrató en favor de su hermana Concepción Castelar (de la que solo pagaría el primer año, según una anotación manuscrita)[23]. Es muy reveladora la carta escrita desde su exilio en Francia, en la que solicita ayuda para poder publicar en España una obra que le permita subsistir económicamente, con el título «El año de la Exposición en París», pero de forma anónima o bajo un seudónimo, pues:

“Dos razones me mueven a pedirle que la obra sea anónima, 1ª que una obra con mi firma ahí, no pasaría aunque fuese una copia del Credo y 2ª, que ciertos juicios republicanos míos tal vez trajeran una expulsión de aquí, lo cual sería el colmo de mis ya largas desdichas. Podría ir firmado por “Un peregrino de la civilización””[24].

Rectificación al Sr. Cánovas (BNE, Mss/22456/5)

Respecto al proceso creativo de Castelar, los documentos atestiguan una predilección por el uso de un mismo tipo de cuartillas, escritas preferentemente solo por una cara, y principalmente en sentido horizontal –salvo en el caso de cartas, en las que suele usar papel con membrete y en sentido vertical–. Los borradores muestran numerosas tachaduras, correcciones y sobre escritos. Los textos también dan signos de reutilización, como anotaciones indicativas de sus destinos, o las diferentes secuencias de foliación que corresponden a los distintos usos que se dio a un mismo texto. Esta reutilización de textos no se limita solo a destinar un mismo artículo a distintos periódicos, sino también a utilizar esos textos para otros formatos literarios.

Otra característica de su método de trabajo es la utilización de textos impresos sobre los que realiza anotaciones y correcciones usando para ello marcas de tipo tipográfico, como observamos en elaboración de un artículo basado en un discurso propio, compuesto por una parte autógrafa, y seguido del texto impreso de su discurso (recorte de prensa) adherido a hojas en blanco sobre las que realiza las correcciones de este tipo[25]  

La firmeza en los principios (BNE, Mss/22472/9/1)

Por último, junto a la documentación propiamente de Emilio Castelar, encontramos también otros documentos ligados a su persona, como los citados anteriormente respecto al interés por sus papeles, pero principalmente documentación de su sobrino y secretario personal Rafael del Val –del que vemos además su mano en numerosos escritos firmados por su tío–, compuesta principalmente por correspondencia que guarda relación con la figura de Castelar.

Los papeles de Emilio Castelar que conserva la Biblioteca Nacional de España han sido procesados y organizados, y se encuentran a disposición de todos los usuarios e investigadores que tengan un interés en ellos.

Papeles de Emilio Castelar en el catálogo de la BNE

[1] [Cartas remitidas a Luis Siravegne relacionadas con el ofrecimiento de los objetos y cartas de Emilio Castelar] (BNE, Mss/22481/5-7)

[2] [Carta], 1874 mayo 1, Madrid, al General en jefe del ejército del Norte / Emilio Castelar (BNE, Mss/22475/63)

[3] La República Española de 1873 (BNE, Mss/22453/13)

[4] El triunfo de nuestras ideas / Emilio Castelar (BNE, Mss/22462/6)

[5] Signaturas BNE: Mss/22462/13; Mss/22467/8; Mss/22468/7 ; Mss/22469/1, 5; Mss/22471/1-7

[6] [Apunte sobre la metodología de sus escritos] (BNE, Mss/22475/65)

[7] Signatura BNE: Mss/22455/15

[8] Signaturas BNE: Mss/22455/16 y Mss/22472/4

[9] La España moderna, Ilustración artística, La Ilustración española y americana, El Globo, etc.

[10] La Nación de Buenos Aires, El Monitor Republicano de México, El Siglo de Montevideo, etc.

[11] Signatura BNE: Mss/22456/7

[12] Signatura BNE: Mss/22456/9

[13] Signatura BNE: Mss/22457/16

[14] Signatura BNE: Mss/22458/10. Publicado en La Ilustración española y americana, n. XIV (Año XXIX), pp. 220-223

[15] Signatura BNE: Mss/22456/13

[16] Escrito en castellano, no obstante

[17] Signatura BNE: Mss/22461/12/1

[18] Signatura BNE: Mss/22458/12. Publicado en la Ilustración artística, n. 747 (Año XV), p. 290

[19] [Texto sobre Camille Flammarion y la ciencia astronómica] (BNE, Mss/22474/10)

[20] Signaturas BNE: Mss/22450/20; Mss/22475/6-9, 11; Mss/22483/19

[21] [Nota relacionada con los rumores de disgusto entre Sagasta y Castelar] (BNE, Mss/22454/10)

[22] Rectificación al Sr. Cánovas (BNE, Mss/22456/5)

[23] [Póliza de seguro de vida de Emilio Castelar] (BNE, Mss/22476/1)

[24] [Carta], 1867 abr. 13, París, a Durand / Emilio Castelar (BNE, Mss22454/5 (h.1v-2r))

[25] La firmeza en los principios (BNE, Mss/22472/9/1)

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Emilio Castelar, uno de esos políticos eruditos, grandes polígrafos, que había… en otra época. Un texto muy completo e interesante. Enhorabuena, Sergio.

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