Navegando en la Biblioteca Digital Hispánica: la colección de cartas náuticas y portulanos

Antes de que llegaran los ordenadores y existiera el GPS, antes de que desde delante de una pantalla pudiéramos ver cualquier rincón del mundo desde satélites remotos, antes de la revolución tecnológica del siglo XX, la humanidad recurría a otros métodos para descubrir y describir el mundo.

“Navegar” significaba viajar en un buque o embarcación (RAE) y aparentemente  fueron los fenicios los primeros en lanzarse a hacerlo en alta mar. Mucho tiempo después, ya en la Edad Media, surgieron en Europa los portulanos y las cartas náuticas.

Unos y otras son o eran el medio que utilizaron los navegantes europeos para orientarse por el mundo a partir de la Edad Media.

Una carta náutica (o de marear, que es otra forma de llamarlas) es un mapa en que se describe el mar, o una porción de él, con sus costas o los lugares donde hay escollos o bajíos. Normalmente indica las profundidades del agua y las alturas del terreno, naturaleza del fondo, detalles de la costa incluyendo puertos, peligros a la navegación, localización de luces y otras ayudas a la navegación

 Atlas de Joan Martines

Atlas de Joan Martines

Un tipo particular de carta náutica son los llamados portulanos. Aparecen en el siglo XIII debido al aumento del comercio en el Mediterráneo y a la generalización de la brújula (que al parecer conocieron antes los chinos).

Los portulanos describen las costas y los puertos con el fin de ayudar a la navegación. Del interior sólo reflejan algunos detalles como montes o ríos que pudieran servir de referencia a los navegantes. Un elemento que les da un carácter muy especial a estos documentos es la presencia de la rosa de los vientos. Una rosa de los vientos es un círculo que tiene marcados alrededor los rumbos en que se divide la circunferencia del horizonte. A partir de este círculo se trazan unas líneas que recorren toda la carta y crean un fondo reticular muy característico.

Aún se discute si el origen de los portulanos es italiano o español. La más antigua que se conoce es la Carta Pisana de finales del siglo XIII, conservada en la Biblioteca Nacional de Francia. En cualquier caso, hay que destacar como uno de los principales focos productores de estas cartas a Mallorca, donde gracias a su desarrollo comercial se crearon algunas de los más importantes documentos de este tipo.

 [Derrotero del Mediterráneo y costa atlántica]

Derrotero del Mediterráneo y costa atlántica

Tal y como Carmen Líter explica en su muy interesante artículo “La imagen del mundo. Cartografía en la BNE”, la Biblioteca Nacional conserva cartas náuticas y atlas portulanos de enorme interés; merecen mención especial las delineadas por cartógrafos de la escuela mallorquina, como la carta trazada en el taller de Plácido Caloiro y Oliva en los primeros años del siglo XVII. También destacan obras de Joan Martines, cosmógrafo que trabajó en la ciudad siciliana de Mesina. El atlasque se conserva de 1587 representa la síntesis de dos de las corrientes cartográficas que convivían en ese momento: la tradicional de la escuela mallorquina, especializada en hacer portulanos manuscritos del Viejo Mundo, muy bellos desde el punto de vista decorativo, pero ya obsoletos en cuanto a su información geográfica; y la escuela cartográfica de los Países Bajos, típica de la mentalidad renacentista, que utiliza el grabado calcográfico y que aplica las recientes investigaciones astronómicas e incorpora los nuevos conocimientos geográficos.

 Atlas de Battista Agnese

Atlas de Battista Agnese

Las cartas náuticas medievales se limitaban a representar las costas de Europa y el norte de África, pero posteriormente se van ampliando a todo el mundo conocido, describiendo los avances de los descubrimientos y exploraciones europeas; éste es el caso del atlas portulano procedente de la escuela italiana, realizado por el cartógrafo genovés Battista Agnese, firmado en Venecia en 1544, obra de gran belleza y valor artístico (cat. 91). Este atlas, además del portulano normal del Mediterráneo, comprende dos mapas del mundo, uno en proyección plana y otro en proyección oval, que incluyen los nuevos descubrimientos geográficos. El mapa del mundo en proyección oval es el más característico de Agnese, está basado en el mapamundi clásico de Ptolomeo, pero nos muestra ya la redondez de la tierra indicando mediante líneas que cruzan los océanos la ruta de Magallanes-Elcano en su viaje alrededor del mundo realizado entre 1519 y 1522.

Los atlas del cartógrafo Battista Agnese están considerados más como obras de arte que como documentos cartográficos; sin embargo, sus mapas incluyen la información geográfica procedente de los viajes realizados por españoles y portugueses en el Nuevo Mundo y el Lejano Oriente. Tuvieron un gran éxito y aceptación, como indica el hecho de que se siguieran realizando hasta casi cien años después de la llegada de la imprenta.

Atlas de Joan Martines

Atlas de Joan Martines

Es seguro que ninguno de estos autores imaginó nunca que sus obras acabarían dando lugar a una navegación como la que os proponemos. Esperamos que disfrutéis del viaje.

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