Los libros de coro de la BNE y una fuente inédita de El Canto de la Sibila

 [Vísperas para el propio de los santos]

Vísperas para el propio de los santos (1750).
MPCANT/73

Catálogo de cantorales de la BNE

En estos días se inaugura en la BNE la exposición Cantorales. Libros de música litúrgica en la BNE, que nos ofrecerá la oportunidad de conocer los ejemplares aquí conservados de este tipo de libros litúrgicos, denominados habitualmente libros de coro, cantorales o libros de facistol. Se presentará también el trabajo de datación, catalogación, conservación y restauración realizado en los últimos años, así como la aplicación informática desarrollada con el objetivo de elaborar una base de datos de melodías gregorianas y con una herramienta de búsqueda tanto de íncipits musicales como de íncipits textuales (véase la Aplicación de Cantorales).

La colección de libros de coro de la BNE, generada en su mayor parte por las desamortizaciones decimonónicas, está formada por cerca de un centenar de libros litúrgicos procedentes de diversos centros eclesiásticos y custodiados actualmente en la biblioteca.

Hace apenas unos días, finalizando esta primera fase de estudio y catalogación de los cantorales apareció una sorpresa: dentro del manuscrito con signatura MPCANT/73 habían sido guardados cuatro folios al final del libro. Este libro contiene antífonas para las vísperas del Propio de los santos desde noviembre a mayo (Pars Aestiva) y antífonas para diversas festividades de la Virgen y puede datarse en la segunda mitad del siglo XVI. Más tempranas de copia parecen, en cambio, esos folios que nada tienen que ver con el resto del contenido litúrgico del cantoral. Quizá, el deseo de que no se perdieran, justifica su ubicación.

Los dos primeros folios llevan un texto en latín a doble columna y los dos siguientes una aparentemente sencilla melodía gregoriana con largas recitaciones sobre una única nota. El texto, en castellano, tiene rima consonante, pero con una métrica no definida, ya que los versos varían desde las ocho sílabas hasta las quince o incluso diecinueve sílabas.

El análisis de la estructura del propio texto y la música nos llevaron a pensar que pudiera tratarse del conocido Canto de la Sibila, el sermón profético interpretado durante siglos en los maitines del día de Navidad.

Esta noticia que aquí ofrecemos no es más que un análisis preliminar de este hallazgo.

 

Vísperas para el propio de los santos (1750). MPCANT/73

Vísperas para el propio de los santos (1750).
MPCANT/73
Fragmento del Canto de la Sibilia

El Canto de la Sibila

La tradición de cantar los versos de este personaje profético pagano de la Antigüedad clásica, ya asimilada a la cultura cristiana (desde Oriente, pasando por Grecia y Roma), Sibila de Eritrea, la encontramos escrita por primera vez en torno al siglo X, probablemente en un manuscrito misceláneo de san Marcial de Limoges (siglos IX-X) y en el que aparece por primera vez como composición musical con estribillo, basada en una de las tres versiones latinas de estos textos proféticos.

Este estribillo procede del primer verso Iudicii signum tellus sudore madescet, luego los 27 versos que componen este texto latino se van dividiendo por parejas con el mismo diseño melódico general, separados para insertar dicho estribillo. Su forma de interpretación es de tipo responsorial en la mayor parte de los casos, con alternancia entre solistas y coro o entre dos semicoros.

Estos versos sibilinos, Iudicii signum, versión que san Agustín transmitió en una traducción latina (del original anónimo griego) en su obra La Ciudad de Dios, ponen en boca de la Sibila Eritrea un mensaje relativo al fin del mundo y el Juicio Final. Esta versión fue utilizada por Quodvultdeus, obispo de Cartago (muerto en torno al año 450) en su sermón Contra Iudaeos, Paganos et Arianos o Sermo de symbolo. Es la intervención de la Sibila la que cierra la lectura de los testimonios apocalípticos y proféticos de Isaías, Jeremías, Daniel, Moisés y Habacuc, y los personajes del Nuevo Testamento Simeón, Zacarías, Isabel y Juan el Bautista, y finalmente Virgilio y Nabucodonosor.

La práctica de incluir el Sermo de symbolo, con los versos de la Sibila, en la liturgia de la Navidad parece haber arraigado definitivamente en los países latinos (España, Francia, Italia y Portugal) sobre todo a partir del siglo XII, a juzgar por el número de códices litúrgicos que lo transmiten tanto en latín como en lenguas vernáculas.

Fue su inclusión dentro de la liturgia de Maitines de la Pascua de Navidad la que llevó a este canto a alcanzar una gran difusión (se utilizó como la segunda, quinta, sexta y, sobre todo, novena lectura de Maitines). En cada lugar, como es lógico, la representación o dramatización de las palabras de la Sibila se realizó de manera particular. Generalizando, podríamos decir que el cantante que interpreta a la Sibila, ya fuese un clérigo o un niño vestido como tal, alternaba sus intervenciones solistas con el estribillo ejecutado por el coro; entraba procesionalmente a la catedral escoltado por dos o cuatro niños vestidos como ángeles. Portaban candelabros y/o espadas que se entrechocaban según los pasos de la representación cuando se leía el fragmento correspondiente a los vaticinios del Sermo de Symbolo.

Actualmente se contabilizan 28 versiones musicadas en latín del Canto de la Sibila en homiliarios, leccionarios, breviarios, procesionales, la mayoría manuscritos.

En cuanto a las versiones en lengua vulgar con notación musical conocemos unas quince fuentes, seis en catalán (tres en Barcelona, Mallorca, Urgel y Gerona), seis en lengua castellana (dos en Sevilla, Santo Domingo de Silos, Madrid, Toledo y en la Hispanic Society de Nueva York) y las dos versiones en gallego-portugués que contienen las Cantigas de Santa María (Madrid y El Escorial).

Tras el Concilio de Trento (1545-1563) y la publicación del nuevo Breviario Romano (1568) en la que no se incluyó el Sermo de symbolo y por consiguiente el Canto de la Sibila las representaciones del Ordo Prophetarum fueron cayendo en desuso o directamente abolidas. Excepciones a esta normativa fueron la Catedral de Toledo, en la que sobrevivió hasta el siglo XIX, y Palma de Mallorca, que aunque con varias supresiones en el tiempo, desde 1692 se representa ininterrumpidamente hasta nuestros días en la noche de Navidad, antes de la Misa del Gallo (en 2010 fue declarado por la UNESCO Patrimonio Inmaterial de la Humanidad).

Vísperas para el propio de los santos (1750). MPCANT/73

Vísperas para el propio de los santos (1750).
MPCANT/73

El Canto de la Sibila de la BNE

Tras las primeras sospechas sobre el contenido de estos folios, como decíamos más arriba, iniciamos un estudio preliminar tanto del texto como de la música. Las numerosas dudas surgidas nos animaron a consultar con el especialista en canto gregoriano Juan Carlos Asensio, quien confirmó que estábamos ante una versión peculiar del Canto de la Sibila. Así lo corroboró, seguidamente, el propio director del Departamento de Música y Audiovisuales de la BNE, José Carlos Gosálvez, con quien revisamos la bibliografía disponible con las transcripciones musicales de otras versiones que se conservan en diferentes archivos españoles.

Tras el bifolio inicial (con el final de una de las profecías con texto en latín) falta un bifolio que contendría el comienzo de los versos de la Sibila, es decir, el estribillo y las primeras estrofas. Por la irregularidad en la longitud de los versos conservados, se hace difícil establecer cuántas estrofas faltan. Sí podemos contar las que hay en los cuatro folios con la música del Sermo sibilino: las siete últimas sílabas de un verso incompleto (que pertenece al bifolio perdido) al que siguen completas cinco estrofas en el primer folio y seis en el último de los folios.

A continuación adjuntamos una transcripción diplomática de las 12 estrofas conservadas en estas hojas manuscritas (la estrofa 1 contiene solo el final de un verso):

  1. [V.] […] si grande escuridad. P. Juizio.
  2. V. Entonce seran ayuntadas las animas delos iustos e peccadores quantas en el mundo fueron nascidas desto sed sabidores. P. Juyzio.
  3. V. Entonce es espreuesceran todas las gentes e restriñiran los sus dientes asi como si fuesse inuierno con grand pauor del infierno. P. Juyzio.
  4. V. Los quatro euangelistas sus trompas uernan tañendo con una boz muy ayrada bien ansi uernan diziendo. P. Juizio.
  5. V. Levantad uos los passados quantos en el mundo fuistes nascidos todos uos ayuntad ante el rey dela magestad. P. Juyzio.
  6. V. E uerna el fijo de sancta maria y iuzgara todo derecho mostrara su claridad de la luz que tiene en el pecho. E los angeles que son sin pecado seran muy espantados.
  7. V. Alli uerna sancta maria en coro sobre los angeles e dira ay mio padre ay mio fijo ay mio spiritu sancto los que por uuestro amor fueron baptizados no deuen ser condenados. P. Juyzio.
  8. V. Tornarse ha los iustos el rey muy glorioso dezirles ha muy alegre un sermon muy sabroso. P. Juizio.
  9. V. Venid benditos del mi padre precioso rescebid el mi reyno que es muy largo e uicioso. P. Juyzio.
  10. V. Tornarse ha los malos sañudo e ayrado dezirles ha por nueuas un mezquino mandado. P. Juyzio.
  11. V. Id uos malditos ministros del pecado iredes con lucifer que es uestro adelantado. P. Juyzio.
  12. V. Para siempre iamas acorro no auredes a qual señor seruistes tal galardon rescibiredes. P. Juyzio.

Como hemos comentado respecto al texto en latín, desde muy pronto, las palabras de la Sibila aparecen convertidas en una composición con estribillo, siendo éste el primer verso que alternará con los siguientes versos agrupados normalmente de dos en dos. Sus palabras son estas:

Juicio fuerte será dado y muy cruel de muerte

Vísperas para el propio de los santos (1750). MPCANT/73

Vísperas para el propio de los santos (1750).
MPCANT/73

 

En nuestro caso, y viendo que el texto de las 11 estrofas conservadas completas aquí no coincide con ninguna otra versión, daremos como solo probable que el primer verso o estribillo del que solo nos queda la rúbrica “P. Juizio”, sea ese mismo. Entre la estrofa sexta y séptima el copista no ha consignado la rúbrica del estribillo, debido con toda seguridad a que aquí se produce un cambio de folio.

En cualquier caso, los versos son consonantes y al igual que en otras versiones, las estrofas están formadas por dos versos (irregulares, como comentábamos al comienzo).

En cuanto a la música, a la espera de un análisis más amplio, podemos decir que esta melodía, protus authenticus (modo I gregoriano), tiene algunas variantes que la diferencian de las otras fuentes conservadas. Bien es cierto, que a la manera de los salmos, va variando en cuestión de detalles el diseño melódico en función del número de sílabas. Además, algunas de las frases musicales contenidas en el MPCANT/73 tienen semejanzas con alguna contenida en el manuscrito de Toledo de 1585: una única subida melódica al si bemol y cadencias finales similares aunque no es así para la recitación. En nuestro ejemplar la recitación primero sobre la nota la y después sobre la nota sol, son mucho más estables y constantes que en los demás ejemplares conservados, incluido el mencionado toledano.

Las estrofas 2ª, 4ª, 6ª, 7ª, 10ª, 11ª y 12ª tienen la misma melodía, exceptuando claro está, la notas del recitado (sobre el la o el sol) que varían ligeramente de estrofa a estrofa en función del número de sílabas de los versos. La estrofa 3ª tendría una melodía similar a las mencionadas pero solo en su primera parte, para incluir una variante al inicio del segundo verso y cadencia final. Finalmente, una tercera variante melódica relacionada con la estrofa 3ª la encontramos en las que ocupan los lugares 5ª, 8ª y 9ª.

Tras un examen codicológico podemos concluir, con todas las precauciones necesarias, que el manuscrito pertenece al primer tercio del siglo XVI. Las probabilidades de que fuera copiado en Toledo son amplias: el pergamino, tipo de letra y notación musical… lo asemejan a otros libros de coro de esta colección de la BNE, procedentes de la ciudad castellana, ya que hasta el momento unos diecinueve de estos libros pertenecieron al Convento de San Juan de los Reyes, en Toledo. Por otra parte, conservamos abundante documentación de la interpretación de la Sibila en la seo toledana durante siglos.

En definitiva, la fuente encontrada en la BNE podría tratarse, con mucha probabilidad, de una copia toledana, como indicaría un ceremonial de finales del siglo XV de la catedral castellana, en el que se explican los pormenores de la celebración de los maitines de Navidad, aunque en el estado actual de la investigación tampoco podemos descartar que proceda de otros lugares de Castilla donde sabemos que se practicaba el Canto de la Sibila.

Raúl Luis García
(Musicólogo)

Bibliografía

Anglés, Higinio. La música a Catalunya fins al segle XIII. Barcelona: Biblioteca de Catalunya, amb la collaboració de la Universitat Autònoma, 1988

Castro, Eva. Teatro medieval 1. El drama litúrgico. Barcelon: Crítica, 1997

Gómez Muntané, María del Carmen. La música medieval en España. Kassel: Reichenberger, 2001

Enlaces

Registro bibliográfico en la BNE:

MPCANT/73 en el catálogo general de la BNE

Registro en la aplicación de cantorales:

MPCANT/73 en Base de datos de Cantorales

Biblioteca Digital Hispánica:

MPCANT/73 Digitalización

 

Consulta otros post de la serie Investigadores

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Magnífico trabajo de investigación ¡qué lujo poder disfrutar de él! Cosas así no se descubren en Internet. Y la BNE, como siempre, un filón de tesoros por descubrir.

    ¡Enhorabuena Raúl!

  2. Hola. Artículo más que interesante, aunque es incomprensible que se acompañe de fotos sin ninguna explicación y además que no tienen, excepto una, relación con el Canto de la Sibila.
    ¿Podrían corregirlo y poner las imágenes correspondientes?

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