La reivindicación de la diversidad sexual: una larga lucha reflejada en las revistas de la BNE

En 1973 un ministro de Franco presionó a su colega francés para que la revista Arcadie dejara de distribuir por suscripción en España el suplemento de la Agrupación Homófila para la Igualdad Sexual (AGHOIS), publicación que redactaba en Barcelona desde un año antes la primera organización en defensa de los derechos de la comunidad gay y lesbiana en España. Más de 40 años después, en 2015, el Rey don Felipe posaba en la portada de Ragap Magazine en un gesto de apoyo a un colectivo que tuvo que sufrir un largo camino hasta ver reconocido legalmente el derecho al amor entre personas independientemente de su sexualidad.

La BNE conserva las publicaciones periódicas que han jalonado ese difícil camino y que, como antorchas olímpicas, han servido de guía a la comunidad LGTBI en su lucha. Una de las primeras publicaciones es el boletín del Institut Lambda, fundado en Barcelona en 1976 y heredero de aquella clandestina publicación pionera.

Cubierta de la revista Party: la revista del mundo del espectáculo

Cubierta de la revista Party: la revista del mundo del espectáculo

Al año siguiente aparecería Party, la primera revista comercial que adquiriría con el tiempo una difusión apreciable. Comenzó a publicarse en abril de 1977, dos meses antes de las primeras elecciones democráticas tras la dictadura. Ni en los programas de los partidos ni en los mítines de la campaña hubo apenas referencia a los problemas de la comunidad gay y lesbiana. Por eso, a fines de junio, pasadas ya las elecciones, con la participación de varios miles de personas y al grito de ‘Sí, sí, amnistía homosexual’ y ‘No somos peligrosos’, se celebró en Barcelona la primera manifestación gay de España; justo un año después se celebraría en Madrid con la misma reivindicación:  la abolición de la Ley de Peligrosidad Social. En 1979 por fin, tras aprobarse la Constitución, el artículo que castigaba los actos homosexuales fue abolido.

Con el subtítulo de  ‘La revista del mundo del espectáculo’, Party empezó de forma timorata su andadura. Como en aquellos primeros años el destape era una moda y la apertura política y sexual iban de la mano, la revista se confundía entre las numerosas publicaciones destinadas al público masculino y la información dirigida al público homosexual se camuflaba entre la destinada al lector heterosexual.

Semana a semana los reportajes y fotografías abiertamente gays fueron ganando terreno. En mayo de 1978 ocupó la portada de Party Vicente Parra, un actor que se había consagrado como un galán de cine en los años 50 con la película ¿Dónde vas Alfonso XII?, y en marzo 1980 fue el cantante Miguel Bosé, quien aparecía en ademán sugerente quitándose una camiseta.

En su obra El amor del revés, Luisgé Martín relata las múltiples precauciones que tomaba para adquirir cada semana su ejemplar de Party. Se iba a un barrio distinto del que vivía en Madrid, elegía un quiosco poco frecuentado a ser posible atendido por una mujer y con las publicaciones a la vista para poder servirse él mismo. “Nunca compraba la revista que buscaba sino también alguna otra publicación para envolverla -un semanario viril o un periódico- para disimular mi voluntad concupiscente. Llevaba siempre preparadas las monedas justas para pagar, pues de ese modo no debía esperar a que me dieran el cambio”, señala Luisgé en este libro de confesiones íntimas.

La BNE conserva toda la colección de Party, así como la de otras revistas de más fácil memoria o actuales, como Shangay, la revista Zero o Kink, entre las más difundidas. Shangay nació antes como un fanzine para anunciar las fiesta de Chueca, el barrio de ambiente gay de Madrid. Como revista comenzó en 1994 e iba dirigida a todo tipo de público, no solo al colectivo, prestando especial interés a los contenidos culturales y alejándose de la política.

De vida más corta fue la revista Zero (1998-2009), que comenzó publicándose en España y acabó siendo internacional. Lo característico de ésta publicación eran sus portadas con políticos que apoyaban las reivindicaciones de la comunidad LGTBI.  Así, fueron portada el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero; el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, o Pedro Zerolo, dirigente socialista fallecido en 2015 que fue uno de los mayores activistas de la lucha del colectivo. Zero ayudó a visibilizar la homosexualidad de personajes públicos como el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, el director de cine Alejandro Amenábar o el presentador de televisión Jesús Vázquez.

En 2006, tras aprobarse la ley del matrimonio igualitario, nació la revista Kink de desnudos masculinos, creada por el dúo fotográfico Paco y Manolo. La publicación pasó a ser una de las más conocidas tanto dentro como fuera de España- “Siempre nos ha gustado mucho esa relación física con el contenido y por eso nunca hemos querido publicarla en versión digital”, contaban el año pasado sus promotores a la revista Tentaciones.

En la BNE se conservan otras publicaciones minoritarias dirigidas a la comunidad LGTBI, algunas todavía vivas. Entre ellas figuran Triángulo, de Granada; Asturias gai; Homorama, de Barcelona; La Fadrina, de Castellón;  Espai GL, de Palma de Mallorca; o la madrileña Reverso.

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