La librería secreta de Luis de Usoz

En octubre de 1873, mediante una escueta carta, María Sandalia del Acebal y Arratia donaba a la Biblioteca Nacional de España la valiosa librería que fue de su marido, don Luis de Usoz y Río, asegurando de esta forma que la colección de autores heterodoxos más importante de España permaneciese en el territorio nacional.

En 1873, María Sandalia donaba a la BNE la valiosa librería de su marido, don Luis de Usoz y Río Clic para tuitear

1-Retrato de María Sandalia por José de Madrazo

Retrato de María Sandalia por José de Madrazo

Carta de María Sandalia donando la colección de su marido a la Biblioteca Nacional de España BNE-A BN 0049/099/1

Carta de María Sandalia donando la colección de su marido a la Biblioteca Nacional de España BNE-A BN 0049/099/1

Nacido en el Virreinato del Río de la Plata en 1805, en el seno de una familia ilustrada, Luis de Usoz tuvo que enfrentarse desde muy joven al destierro al que fue condenado su padre tras ser acusado de simpatizar con la causa fernandina contraria a las pretensiones napoleónicas en España.

3-Colección-de-romances-de-ciego-de-Luis-de-Usoz-y-Río

Colección de romances de ciego de Luis de Usoz y Río

En Madrid, bajo la tutela de su tío don Santiago de Usoz y Mori, accedió a los mejores colegios de la capital, donde tuvo como compañeros a personajes como Espronceda, Ventura de la Vega o Agustín Durán, con los que fundó bajo la supervisión de su maestro, Alberto Lista, la clandestina Academia del Mirto cuyo objetivo fue hablar libremente sobre poesía y literatura en una época tan turbulenta como la que atravesó España tras el cierre del Trienio Liberal en 1823. Fue catedrático de hebreo en la Universidad de Valladolid e impartió clases gratuitas de esta materia en el Ateneo Madrileño, donde coincidió con los arabistas Serafín Estébanez Calderón y Pascual de Gayangos, con los que compartió la preocupación por la recuperación del Romancero.

A pesar de ser uno de los mayores eruditos de su tiempo, Luis de Usoz y Río continua siendo un personaje enigmático y desconocido, que apenas figura en la historiografía ochocentista española. El desconocimiento de este insigne bibliófilo se debe fundamentalmente a su decisión de permanecer en el anonimato para ocultar su condición de coleccionista y editor de libros prohibidos —en una época en la que cualquier disidencia política o religiosa podía suponer ocho años de presidio o el destierro a Canarias y Filipinas—, a su estrecha relación con personajes heterodoxos como George Borrow o el cuáquero inglés Benjamin Wiffen —con el que compartió ideas consideradas antiespañolas, como la abolición de la esclavitud en las Antillas— y a la necesidad de ocultar las múltiples vías que utilizó para poder financiar desde España los cuantiosos gastos que generó la formación de su gran obra editorial, la Colección de Reformistas Antiguos Españoles (RAE).

Índice de libros prohibidos de Quiroga , 1583. BNE U/10349

Índice de libros prohibidos de Quiroga , 1583. BNE U/10349

El objetivo de la RAE fue localizar y editar los textos de autores censurados o prohibidos en el siglo XVI en la España de la Primera Reforma. Para ello fue esencial su asociación con el hispanista inglés Benjamin Wiffen y con el editor vasco Fernando Brunet, con los que logró, enfrentándose a innumerables peripecias, localizar, adquirir y, en algunos casos copiar, de bibliotecas públicas y privadas, las citadas obras e  introducirlas en España para editarlas y devolver así a los españoles una herencia cultural que les había sido arrebatada. Muchos de los ejemplares de la RAE se imprimieron en el taller de Ignacio Ramón Baroja, tío abuelo de Pío Baroja, al que Usoz financió la adquisición de una prensa mecánica, que se utilizaría de noche y en un inmueble alquilado para no levantar sospechas.

“He pensado al reimprimir la imagen del Anticr[ist]o, dejar en blanco o vacío el sitio donde están las estampas, para de este modo pueda conocer el lector moderno cómo y donde están en la edición antigua, y luego poner en una hoja suelta, y de por sí, la lámina o estampa. […] ¿Que costará grabar también en madera esas tres láminas en Inglaterra? Para enviarlas luego a San Sebastián a F. B[runet]. También podría imprimirse ahí y luego introducirlo aquí. Yo pagaría la imprenta. ¿Cuál de las dos opciones le parece a Vd. Mejor? Creo que el grabar ahí las láminas sería mejor, y la impresión [del texto] hacerla aquí en España.” Carta de Luis de Usoz a B. Wiffen de abril de 1848

Bernardino Ochino, Imagen del Antechristo

Bernardino Ochino, Imagen del Antechristo. Ginebra, 1556.
Obra editada en el vol. III de la RAE, impresa en el taller de Baroja en 1847 BNE U/10980

La documentación generada en el transcurso la formación de la RAE (cartas, prólogos, dedicatorias, notas manuscritas etc.), además de mostrar una valiosísima información sobre la historia de las disidencias religiosas en España, nos ofrece un testimonio de primera mano sobre la sociedad, la política, la economía y el entorno cultural en el que vivió Luis de Usoz y Río a mediados del siglo XIX.

Carta-de-B.-Wiffen-conservada-en-el-manuscrito

Carta de B. Wiffen conservada en el manuscrito MSS/ 13829

El valioso conjunto de biblias con que cuenta la biblioteca de Usoz corrobora que fue un minucioso investigador de los textos sagrados en sus versiones más primigenias. Sus notas sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento y sus artículos y opúsculos impresos, confirman el grado de interés del bibliófilo por los textos sagrados.

Biblia de Ferrara

Biblia de Ferrara, 1553. BNE U/523

Biblia del Oso, 1569. BNE U/10239

Biblia del Oso, 1569. BNE U/10239

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se hace necesario resaltar que esta extraordinaria biblioteca no es solo un conjunto de obras prohibidas o censuradas; Usoz la dotó también de una importante colección de romances muchos de ellos olvidados o transmitidos oralmente, numerosas gramáticas y diccionarios, vocabularios de voces olvidadas, ejemplares únicos, algunos mutilados o corregidos hasta el extremo de contradecir el mensaje del autor, copias manuscritas de obras a punto de desaparecer en los anaqueles de bibliotecas privadas o epístolas rescatadas de las manos del tendero necesitado de cualquier papel para envolver el género.

La magia de esta biblioteca reside no solo en el incalculable valor de sus ejemplares, sino en las notas y cartas que dejó Luis de Usoz entre los mismos, para explicar a ese lector que un día los abriría libremente, la importancia o el misterio de cada uno.

Comparte

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Enhorabuena Marta, por el magnifico resumen que le ha hecho
    a la obra reunida por este recopilador de tan interesantes obras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *