La colección de grabados de Durero en la Biblioteca

La colección del la Biblioteca Nacional de España de la obra grabada de Durero es importante tanto por su calidad como por la cantidad de obras que de este artistas conserva la Biblioteca.

Entre ellas, sus mejores estampas, tanto grabados independientes como sus principales series, algunas en primeras ediciones e incluso con pruebas anteriores a la primera edición. Entre sus estampas sueltas figuran Adán y Eva y sus tres obras maestras del buril, El caballero, La Melancolía y San Jerónimo, a lo que hay que añadir otros grabados de sus diferentes épocas, tanto mitológicos como alegóricos de costumbres o retratos.

Entre sus xilografías se puede mencionar el famoso Rinoceronte. Están también representadas todas sus grandes series religiosas, El Apocalipsis, las tres series de La Pasión, La vida de la Virgen y Los cinco Apóstoles.

También pertenecen a la colección gran parte de las obras realizadas para Maximiliano, como los dos Carros triunfales, algunas estampas del Arco  Triunfal y el Retrato del Emperador.

El total de los grabados atribuidos a Durero es de unas 100 estampas en metal y más de 200 xilografías más los tres tratados de arte ilustrados y participaciones en otros libros con grabados.

La Biblioteca Nacional de España, conserva 69 buriles, 3 aguafuertes y unas 150 xilografías, más algunos libros con ilustraciones atribuidas a él y sus tres tratados, aunque con copias de las xilografías según sus dibujos. De todos estos grabados hay, en muchos casos, varios ejemplares, con un total aproximado de unas 500 estampas.

La mayoría de estos fondos procede de la colección de Valentín Carderera, adquirida por el estado en 1867 y que fue el origen del Gabinete de Bellas Artes de la Biblioteca Nacional, así como del Fondo de Recuperación de Obras de Arte, que pasó a formar parte de dicho Gabinete en 1948. Posteriormente se recibió la donación del Gran carro triunfal, en 1912 y se adquirió el Triunfo de Maximiliano, en 1994. Las últimas adquisiciones del Servicio de Dibujos y Grabados de obras de Durero han sido el Retrato de Erasmo de Rotterdam (2005) y Tres campesinos conversando (2009), por lo que la colección sigue enriqueciéndose en la actualidad.

En la exposición que se inaugurará el 6 de febrero en la Biblioteca Nacional de España se mostrará una selección de 94 obras de esta colección de estampas de Durero, más  28 obras de artistas contemporáneos suyos.

Alberto Durero es uno de los grandes artistas de la historia del grabado. Con su obra El Apocalipsis dio un gran avance a este arte y el libro causó un gran impacto.

Nacido en Nuremberg en 1471, se formó primero con su padre, orfebre, y luego con el pintor Michel Wolgemut que era también dibujante de xilografías. Su padrino de bautismo fue el impresor Anton Koberger que era el más importante de Nuremberg y en su imprenta se hicieron las ediciones del Apocalipsis.

Su primera influencia fue del grabador Martin Schongauer, de Colmar, uno de los mejores grabadores del s. XV. Tras dos viajes a Italia aprendió los nuevos conceptos del Renacimiento y fue uno de los principales trasmisores de este movimiento desde Italia al resto de Europa debido a la gran difusión de su obra grabada, especialmente sus magníficas series religiosas en xilografía.

Gracias al patronazgo de Maximiliano I, comenzado en 1512, realizó grandes proyectos en colaboración con otros autores, pues el Emperador supo elegir los mejores artistas para difundir sus hazañas y los proyectos de su Imperio. Todos estos encargos fueron realizados en xilografías talladas por grandes equipos, según los dibujos de Durero y otros grandes artistas. Los más importantes en que intervino Durero fueron el Triunfo y el Arco Triunfal y de manera personal fue autor del Gran carro triunfal y el retrato del Emperador.

Destaca también su gran maestría con el buril, técnica que utiliza desde su juventud, en la que sobresalen Adán y Eva y las conocidas como las tres obras maestras, El caballero, La Melancolía y San Jerónimo. Con esta técnica realizó grabados alegóricos, mitológicos, religiosos de costumbres y retratos. Así mismo hay que mencionar sus seis aguafuertes, técnica que había aparecido recientemente en Alemania y que pronto Durero domina a la perfección.

Otro aspecto importante es su faceta como retratista que tan bien está representada en su pintura. Hizo retratos de sus amigos, sus mecenas y de personajes tan importantes como Erasmo de Rotterdam y el propio Emperador, demostrando su capacidad psicológica y sus grandes dotes de observación.

El aspecto religioso de su obra grabada es muy importante pues vivió en una época convulsa a este respecto y su pensamiento al respecto sufrió una gran evolución debido a la influencia de las ideas reformistas, como se advierte en sus últimas estampas religiosas de una gran austeridad y profundidad.

Por último habría que mencionar sus tres tratados de arte ilustrados con xilografías, donde se muestra como un auténtico hombre del Renacimiento,  pues demuestra sus conocimientos de los principios geométricos y arquitectónicos y aporta sus magníficos estudios de las proporciones del cuerpo humano, asunto por el que había mostrado gran interés desde sus primeros años como artista.

Durero es, por lo tanto, uno de los grandes artistas del último Gótico y el primer Renacimiento y uno de los mejores creadores del arte del grabado, con el especial mérito de haber sido uno de los primeros creadores de ese nuevo arte.

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