La Colección Castellano y el coleccionista Manuel Castellano

Página de uno de los álbumes de la Colección Castellano conservada en la BNE

Página de uno de los álbumes de la Colección Castellano conservada en la BNE

Muchos lo dirán: la Colección Castellano es una verdadera Caja de Pandora. Una vez abierta, no existe posibilidad de vuelta atrás: resulta imposible quitársela de la cabeza. Evidentemente, no se habla aquí de ninguna catástrofe, sino de un impresionante fondo, amplio y muy diverso, recopilado por el pintor madrileño Manuel Castellano (1826-1880) y que la Biblioteca Nacional de España conserva desde 1871.

En este texto, se resaltará el fondo fotográfico de dicha colección, compuesto de más de 22.000 piezas, fechadas entre los años 1850 y 1870. No se pretende repetir aquí la información perfectamente expuesta por Isabel Ortega García (Jefa del Servicio de Bellas Artes de la BNE) y Gerardo F. Kurtz, en el libro de referencia 150 años de fotografía en la Biblioteca Nacional. Se tratará más bien de ampliar el conocimiento que se tiene de la figura de Manuel Castellano como coleccionista.

La información en torno a las condiciones de reunión de la Colección Castellano resulta todavía muy escasa, aunque poco a poco van apareciendo nuevas teorías y planteamientos. La falta de documentación y la profusión numérica del fondo complican su entendimiento global y, sobre todo, impiden determinar las razones que empujaron a Manuel Castellano a reunir todo este material.

Retrato de Manuel Castellano

Retrato de Manuel Castellano

Es cierto que, en estos últimos años, han ido apareciendo nuevos trabajos sobre la Colección Castellano. Destaca en particular el libro de María José Rodríguez Molina y José Ramón Sanchís Alfonso: Una nueva visión de la fotografía española: la obra de José Martínez Sánchez (1807-1874) publicado en 2014, en el que se encuentra un apartado dedicado al fondo en cuestión. Sin embargo, el protagonismo se centra aquí en el fotógrafo José Martínez Sánchez (1807-1874), quien parece ser (de mutuo acuerdo entre todos los investigadores), el autor de muchas de las fotografías recogidas en los álbumes. En este libro, también se defiende la teoría según la cual la colección solamente hubiese pasado por las manos de Manuel Castellano entre 1869 y 1871, cuando José Martínez Sánchez decidió volver a su ciudad natal, Valencia.

El debate en torno al carácter coleccionista de Manuel Castellano resulta ser una cuestión central a la hora de definir las condiciones de formación del conjunto y, en este caso, se considera algo tajante el restar al pintor cualquier responsabilidad en la configuración de los tomos. Es más, no existe duda alguna en cuanto a considerarlo como coleccionista, ya que él mismo identificaba algunos objetos recopilados como: “perteneciente a la Colección del Pintor Manuel Castellano”[1]. Además, sus compañeros (el compositor Francisco Asenjo Barbieri, el escritor Pascual de Riesgo o el actor Enrique Arjona, entre otros) tenían una gran preocupación por ayudarle a satisfacer esta predilección, y siempre se dirigían a él como: “hombre de las cosas curiosas” o “tan curioso y guardador de libros”. Incluso se conservan testimonios que se refieren directamente a su labor de coleccionista: “aumentar la colección de curiosidades” o “enriquecer su preciosa colección”. De este modo, le enviaban diversos objetos como libros, hojas árabes recogidas en Tetuán, rollos de retratos y poemas cubanos, autógrafos o “papeletas”. Y sabemos que también le enviaban fotografías.

Retrato de Manuel Castellano

Retrato de Manuel Castellano

Otra cuestión fundamental sería el determinar las razones que le empujaron a reunir semejante fondo fotográfico. Al aparecer la carte de visite (o tarjeta de visita), la fotografía se transformó en una atracción popular. Aun así, estaba lejos de implantarse oficialmente en el ámbito artístico. El hecho de que Manuel Castellano posicionase la fotografía en el mismo plano que los objetos de su colección dice mucho del valor que le otorgaba, y es algo bastante inaudito en esta época.

Tampoco sorprende el acercamiento del pintor a los estudios fotográficos, si se piensa en la fuerte relación que unió la fotografía con el mundo del espectáculo en el siglo XIX. Como bien señaló Roland Barthes, “no es (me parece) a través de la Pintura como la Fotografía entronca con el arte, es a través del Teatro”. Desde muy temprano, Manuel Castellano mantuvo una estrecha relación con el ámbito teatral, al que pertenecía gran parte de su círculo social, lo que permite esbozar el camino que siguió hasta llegar a los estudios fotográficos. No extrañaría que se posicionase como eje central entre estos establecimientos y algunos teatros madrileños.

El gran interés de Castellano hacia la fotografía está reforzado por los cuarenta y cuatro retratos suyos conservados en la colección. Cada una de estas piezas es muestra de la particular atracción del pintor hacia lo fotográfico. Al límite de la performance teatral, experimentaba con actuaciones y posados ante la cámara. Es probable que ello se deba a la fuerte afinidad que le unía con los fotógrafos que lo retrataban. La idea de un diálogo constante entre el fotógrafo y Manuel Castellano subyace en estas imágenes, de manera que no se puede excluir una cierta colaboración entre el operador y el modelo a la hora de organizar la “puesta en escena”.

Gracias a este conjunto de retratos, se desarrolla la idea de un Manuel Castellano amante de la fotografía, que la valoraba como algo más que un medio de propaganda social. Su cercana relación con los fotógrafos, y su soltura frente al objetivo, desvelan su capacidad para considerarla como un nuevo medio de expresión personal, un aspecto que seguiremos investigando con mucha pasión y asiduidad.

 

Stéphany Onfray
Doctoranda en la Universidad Complutense de Madrid
Estudios de la autora

 

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Ediciones citadas:

Kurtz, Gerardo F. y Ortega García, Isabel (coord.), 150 años de fotografía en la Biblioteca Nacional: guía inventario de los fondos fotográficos de la Biblioteca Nacional, El Viso, Madrid, 1989. El catálogo se publicó en ocasión de la exposición homónima organizada en 1889 por la BNE y está disponible en la Biblioteca Digital Hispánica.

Rodríguez Molina, María José y Sanchís Alfonso, José Ramón, Una nueva visión de la fotografía española: la obra de José Martínez Sánchez (1807-1874), Railowsky, Valencia, 2014.

[1] ONFRAY, Stéphany, “Tras la imagen del coleccionista: influencia y protagonismo de Manuel Castellano en el desarrollo y la conservación del retrato fotográfico en Madrid” en De Arte: revista de historia del arte, n.15, 2016, pp. 224-237, disponible en De Arte, Revista de Historia del Arte (http://dx.doi.org/10.18002/da.v0i15.2768)

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