La biblioteca bibliográfica balear

En 1844 don Miguel Fernando Capdebou y Capó (en algunas fuentes Capdebon) comenzó a formar en su casa una biblioteca que puso a disposición del público. Se trataba de lo que hoy llamaríamos una biblioteca temática y estaba dedicada al estudio de las islas baleares: recogía principalmente obras tanto impresas como manuscritas producidas en las islas o por autores insulares, o que versaran sobre la historia y la actualidad de estas pero también monedas y otros objetos. Joaquín María Bover, autor de obras como Varones ilustres de Mallorca o Biblioteca de escritores baleares, la elogiaba y describía así: “Es admirable en esta biblioteca, empezada en 1844, la multitud de obras de escritores baleares que á fuerza de estipendios y fatigas, y con una asiduidad que no tiene ejemplo, ha reunido en tan poco tiempo su infatigable colector. Hasta las impresiones mas raras se encuentran en ella. Elogiamos esta idea del señor Capdebou, idea interesante que si bien la han tenido otros, la poca laboriosidad, ó la falta de medios, les ha privado adelantarla hasta el punto en que se halla en el dia. Deseamos eficazmente que el señor Capdebou siga con la constancia que tanto le honra su empezado proyecto.1

Y aunque Capdebou mantuvo la constancia hasta su muerte en 1864, el destino de su colección fue el mismo que el de otras muchas: la puesta en venta por sus herederos y su posterior fragmentación. En el caso de los libros (las monedas fueron adquiridas en 1865 por Alvar Campaner) fue una fragmentación triple: una parte fue a parar a manos del compositor Francisco Asenjo Barbieri, otra a las del bibliófilo Pascual de Gayangos y otra llegó a la Biblioteca Nacional. Como posteriormente, tanto los fondos de Barbieri como los de Gayangos recalaron en esta institución, podemos afirmar que la biblioteca balear está prácticamente al completo custodiada aquí. Pero, ¿cómo podemos identificar los ejemplares que pertenecieron a la biblioteca del señor Capdebou? Eso es lo que vamos a tratar de explicar en este post y para ello vamos a comenzar explicando el viaje que hicieron los libros a partir de su puesta en venta.

El viaje comienza cuatro años después de la muerte de Capdebou, en agosto de 1868, cuando apareció el siguiente anuncio en el Boletín Bibliográfico español2, que, suponemos, leerían con gran alegría bibliófilos y coleccionistas:

“BIBLIOTECA BALEAR.

Se halla de venta la que poseía D. Miguel Fernandez Capdebon y que por haber fallecido en 1864 la tiene su señora viuda Doña Catalina Singala de Capdebon, que reside en Palma de Mallorca, calle del Pro de la harina, 21. La espresada biblioteca contiene todos los libros y folletos impresos en las Islas Baleares, reimpresiones que se han hecho de las diferentes obras publicadas, las diversas traducciones de vidas de autores mallorquines, menorquines é ibiciricos y los originales que estos publicaron en cualquier idioma antiguo ó estrangero, las colecciones de diarios y demas obras periódicas, los libros anónimos, seudónimos o anagramáticos y otras obras polinomíreas, etc. Tal primordial idea que se había propuesto el Sr. Capdebon con incansable fatiga al levantar este monumento bibliográfico que tanta utilidad ha prestado á españoles y estrangeros que lo han visitado muy frecuentemente, y para que nada falte a completar el patriótico plan que había concebido bajo la influencia del benemérito e infortunado cronista de esta isla D. Antonio Furio y Sastre, posee tambien esta biblioteca varios documentos muy curiosos y antiguos.

Recomendamos su adquisición á las personas de gusto, por ser una de las mejores que se han conocido hasta ahora.”

biblioteca-balear-destacada

Anuncio publicado en el Boletín Bibliográfico español

 

A comienzos del año siguiente, se inician las negociaciones entre doña Catalina Singala,  viuda de Capdebou, y el que sería el primer comprador, Francisco Asenjo Barbieri, conocido no solo por su faceta musical sino también por la de bibliófilo.  Gracias a las cartas3 contenidas en el manuscrito con signatura MSS/14008/1/16, podemos seguir las negociaciones que se llevaron a cabo entre Singala y los intermediarios con Barbieri, que eran Manuel Fernández Hidalgo, redactor del Boletín Bibliográfico español (donde se había publicado el anuncio de la venta) y su madre, Manuela García de Hidalgo.

El primer contacto que tenemos documentado se produce el 17 de febrero de 1869, cuando Manuel Fernández Hidalgo le pide a Catalina Singala el catálogo y el precio de la biblioteca balear porque, a raíz del anuncio de venta publicado en dicho boletín, han contactado con él dos posibles compradores. Pocos días después, Catalina Singala le contesta y le envía el catálogo de la biblioteca4, advirtiéndole de que no se trata del catálogo que realizó su marido ya que ese se lo había prestado a Joaquín María Bover, quien no se lo había podido devolver porque había fallecido en 1865. Establece el precio en mil duros de plata pese a que, a su juicio, la colección estaba valorada en mayor precio y pone además la condición de que el comprador corra con todos los gastos derivados de la venta (embalaje, envío, etc.).

Por carta de Barbieri a Manuela de Hidalgo, sabemos que éste no estaba de acuerdo con el precio y que, como solo le interesaban algunos de los libros, no quería comprarla entera (que era una de las condiciones de la venta). Alegaba Barbieri que no sería fácil vender los libros que él no quisiera, que ni siquiera le cabrían en casa y que además la biblioteca en su totalidad solo tendría interés para una persona rica y con especial predilección por los asuntos de las islas baleares. Aunque podría aceptarla si le rebajase el precio y se ofrece a pagar de cinco a seis mil reales y correr con los gastos del traslado a Madrid.

Las negociaciones se alargaron durante meses porque ninguno de los dos cedía en sus pretensiones. Finalmente, Barbieri consigue que acepte rebajar el precio y compra la biblioteca entera. El 25 de septiembre de 1869 le envía un adelanto de mil reales (cuyo recibo se conserva entre las cartas) que serviría para que Singala pagara los costes del envío. El 28 de octubre doña Catalina avisa de que el martes siguiente la librería será transportada en el vapor Jaime II y que su cuñado Gabriel Medina, que es el capitán, se la remitirá a Barbieri tan pronto llegue a Valencia. Finalmente los libros llegaron a su destinatario (aunque unos días más tarde de lo esperado a causa de un temporal) dentro de nueve cajas y sin ordenar (Singala ya no tenía ningún catálogo que le ayudara a ordenarlos). Y un último disgusto para la viuda: el vapor correo costó más de lo esperado, un total de 2856 reales, que la viuda reclamó a Barbieri (desconocemos si con éxito).

Cartas_de_Manuela_García_de_Hidalgo_y_de_Catalina_Singala_Vda._de_Miguel_Ferran_Capdebou_a_Francisco_A

Recibo del adelanto de mil reales (signatura MSS/14008/1/16)

 

Una vez en poder de Barbieri, vende algunos de los ejemplares a su buen amigo Pascual de Gayangos (las ventas e intercambios entre ambos bibliófilos eran habituales). ¿Qué pasó con el resto de ejemplares? Pues que en 1870 fueron adquiridos por la Biblioteca Nacional (no sabemos si vendidos directamente por el propio Barbieri o por otra persona que se los hubiera comprado previamente a él). Sea como fuere, ingresaron 1965 obras pertenecientes a la biblioteca balear, como así lo atestigua Cándido Bretón y Orozco (archivero y bibliotecario que prestó sus servicios en la Biblioteca Nacional) en Breve noticia de la Biblioteca Nacional5.

¿Utilizó Capdebou alguna marca de propiedad para identificar los ejemplares de su biblioteca? Sí, pero no de forma sistemática. En algunos ejemplares se estampó un sello en tinta negra donde se leía: «Biblioteca B. Balear, Miguel F. Capdebou». Lo lleva por ejemplo este ejemplar en vitela de un Rituale6 de la diócesis de Mallorca impreso en Valencia por Juan Jofre en 1514, que fue una de las piezas con la que se quedó Barbieri. En otros ejemplares está presente la anotación manuscrita: «Es de la Biblioteca Bibliográfica Balear de D. Miguel Fernando Capdebou y Capó”.

sello-y-anotacion

Sello (izquierda) y anotación manuscrita (derecha), signaturas 3/2072 y 3/3013

 

Además de estas dos marcas, podemos localizar los ejemplares que compró la Biblioteca Nacional gracias a la costumbre de algunos bibliotecarios de dejar anotada la fecha de compra en el propio ejemplar, en este caso: 26 de octubre de 1870.

VE_000818_063_0001

Fecha de compra (signatura VE/818/63)

 

Puede localizar los ejemplares que están ya identificados pinchando en “Obras de su colección en la BNE” dentro del registro de autoridad: Capdebou i Capó, Miquel Ferran (m. 1864)

En cuanto a los ejemplares que llevan la fecha de compra pero que desconocíamos que provenían de la biblioteca balear, podemos localizarlos pulsando en el siguiente enlace: Ejemplares comprados el 26 de octubre de 1870

En conclusión, creemos que esta colección tiene especial interés para aquellos que, como decía Barbieri, sientan especial predilección por los asuntos de las islas baleares. Gracias a la labor de don Miguel Fernando Capdebou y Capó, podemos conocer la obra de escritores y traductores insulares, la producción de la imprenta en las islas (de los impresos identificados más de la mitad salieron de prensas de Palma de Mallorca) y obtener información de distintas personalidades que nacieron o vivieron allí: religiosos, gobernantes, militares, médicos, etc. También nos permite acceder a datos históricos gracias a la riqueza documental de esta biblioteca, donde hay relaciones de fiestas locales, exequias, sermones, pleitos, bandos y un largo etcétera. Se conservan además algunos escritos del propio Capdebou, entre los que destaca una colección de papeles biográficos de capitanes generales, gobernadores y virreyes de las islas Baleares7.

 

Bibliografía

  1. Bover, Joaquín María, Varones ilustres de Mallorca Palma, 1847
  2. Boletín de anuncios, Num. 15, Año IX, pág. LX. En: Boletín Bibliográfico español
  3. Cartas de Manuela García de Hidalgo y de Catalina Singala, Vda. de Miguel Ferran Capdebou, a Francisco A. Barbieri, sobre la venta de la Biblioteca Balear. MSS/14008/1/16.
  4. Catálogo de la Biblioteca Balear. MSS/18014
  5. Breve noticia de la Biblioteca Nacional Madrid, 1876
  6. Ordinariu[m] de administratione sacramentoru[m] cum pluribus additionibus adeo necessarijs se[cun]d[u]m ritu[m] alme sedis maoirice[n]sis .- Valentie : ex officina de Joha[n]nis Joffre, 1514. M/194
  7. MSS/18571/2/1-300
Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *