“En la BNE descubrimos la biblioteca perdida de la Asociación Wagneriana de Madrid”

palomaPaloma Ortiz de Urbina,  profesora titular de Filología Alemana y Musicología en la Universidad de Alcalá de Henares, ha pasado gran parte de su tiempo en la Sala Barbieri de la Biblioteca Nacional de España, estudiando la obra del compositor alemán Richard Wagner, que se encuentra archivada en el amplio fondo musical de la institución.

¿Por qué acude habitualmente a la BNE?

Vengo a investigar porque, en la sala Barbieri de la Biblioteca, existen unos fondos excelentes que sólo se encuentran aquí. Y porque, además, es un sitio donde se trabaja muy bien.

¿Qué está investigando?

Ahora mismo, estoy traduciendo el intercambio epistolar entre Arnold Schönberg y Roberto Gerhard.

¿Y qué tipo de archivos le interesan?

Bueno, para esta investigación no estoy buscando gran cosa, pero sí para la que estuve realizando hasta ayer, relativa a la biblioteca wagneriana de 1911 que se encuentra aquí. Yo escribí la tesis sobre eso, y, por ello, el otro día impartí una conferencia sobre la biblioteca wagneriana en el salón de actos de la BNE.

Cuéntenos más sobre esa investigación.

Aproximadamente, hacía el año 2001, yo estaba buscando documentación sobre la Asociación Wagneriana de Madrid de 1911, es decir, sobre el movimiento wagneriano de esa época, y en todos los libros que consultaba figuraba que existía una biblioteca de paradero desconocido. Nadie sabía dónde se encontraba. Y, de pronto, un día, gracias a que en la BNE los bibliotecarios son muy eficientes, uno de ellos, que sabía lo que estaba investigando, me dijo: “oye, Paloma, creo que aquí hay unas cajas sin inventariar que podrían contener esa biblioteca famosa que se perdió”. Y, efectivamente, ahí estaba guardada toda la biblioteca. Yo hice un inventariado un poco precario, y ahora, Isabel Lozano, junto con otra investigadora, han hecho un inventario fantástico. Y hoy se puede consultar esa biblioteca maravillosa desde cualquier parte del mundo. Está muy bien hipervinculada.

¿Qué le ha parecido la exposición Asociación Wagneriana de Madrid. Su legado. 1911-2013. Bicentenario Richard Wagner, que actualmente se puede ver en la BNE? Es una exposición pequeña, pero muy escogida, en la que apenas hay ocho o nueve obras de Wagner ¿Hubiera añadido alguna más?

Siempre nos apetece a los que estamos metidos en este tipo de investigaciones ver más. Pero lo que han seleccionado está muy bien, porque es muy significativo. Es una biblioteca excelente y que sólo está aquí. Y, de hecho, yo el otro día decía, cuando di la conferencia, que hay que recordar al público y a los investigadores que vengan a la Biblioteca Nacional porque en sus depósitos se guarda un patrimonio impresionante. Hay gente que no tiene ni idea de lo que hay aquí, muchos investigadores se creen que lo que no está en Internet, por ejemplo todos los artículos académicos que no aparecen en la red, es como que no existen en ningún lado. Y aquí hay documentación, fondos y partituras que se pueden ver físicamente.

Si tuviera que elegir una pieza de las de la exposición, ¿cuál sería?

El libro de Hugo Braune, tiene unas ilustraciones modernistas preciosas. Aunque las caricaturas tampoco tienen desperdicio. Es muy característico del wagnerismo de principios de siglo. Está genial.

¿Por qué se ha especializado precisamente en Wagner?

Pues porque soy germanista, estoy licenciada en Filología Alemana y he vivido en Alemania y en España, y, luego, estudié musicología y me doctoré en esa disciplina. Entonces, la mejor manera de aunar los dos mundos, la germanística y la musicología, era a través de un tema alemán, y la repercusión de Wagner en España no estaba estudiada en absoluto. Entonces, eso es lo que hice, empezando por estudiar la Asociación Wagneriana de Madrid. Se trata de recuperar un poco a Wagner para todo aquel que ame la música.

En la película Apocalypse Now, cuando los helicópteros norteamericanos atacan las aldeas de los vietnamitas, se utiliza la música de la cabalgata de Las walquirias, ¿Quizá sea esta la parte más popular de la obra wagneriana?

Sí, la cabalgata de Las walquirias es lo más comercial que tiene Wagner, pero no es lo más interesante. Ahí, en esa película, concretamente, se utiliza como contrapunto, que estéticamente es muy efectivo en una escena muy agresiva.

¿Qué piensa sobre el impacto que se quería causar entre el público con una pieza tan rotunda?

Es que esa composición es sólo una de las cuatro composiciones más populares de Wagner. Pero, por ejemplo, yo, cuando a mis alumnos les pongo simplemente el preludio de  Lohengrin, se sorprenden mucho, porque identifican siempre a Wagner con Apocalypse Now. Es que, sencillamente, mucha gente no le conoce. Hay que escucharlo y no pensar que es tan difícil, porque Wagner envuelve mucho con su música. Curiosamente, a Nietzsche, al principio, le encantaba, pero luego estaba en contra de su música porque decía que era un manipulador…

Entonces, ¿para usted, qué es lo más importante de toda su obra?

Parsifal. Si tuviera que elegir una obra, sin duda, sería esta, porque desde el punto de vista musical es la más sublime, la más completa.

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