El humor gráfico a través de Chumy Chúmez

El conjunto de todas las publicaciones españolas a lo largo del tiempo son el reflejo y la memoria de lo que los creadores literarios y gráficos han logrado hacer en la sociedad. Uno de los humoristas gráficos más relevantes e influyentes en nuestro país durante los siglos XX y XXI es Chumy Chúmez (San Sebastián, 1927 – Madrid, 2003), cuyas obras de carácter satírico y reivindicador perduran en el tiempo y se establecen en él haciéndonos partícipes de la realidad de una historia no tan distante.

Actualmente, la controvertida, pero más que estimable obra gráfica de Chumy Chúmez está en la Biblioteca Nacional de España gracias a la donación del hijo del artista, Marcel Wong-González[1], quien manifestó con las siguientes palabras el porqué de su decisión:

Siempre he creído que la obra de mi padre no era de una persona o de su hijo. He pensado que, como parte de la Historia de España a través de muchas décadas, lo mejor sería que se quedara de manera indefinida en la Biblioteca Nacional para todos los que quieran estudiar su trabajo.”

Entre la colección original se encuentran los dibujos preparatorios o apuntes que realizaba para la posterior publicación de sus viñetas humorísticas, diversas ilustraciones, láminas, dibujos a color, carteles, monografías e incluso dibujos de otros autores.

Viñeta a color de Chumy Chúmez (Biblioteca Nacional de España)

Viñeta a color de Chumy Chúmez (Biblioteca Nacional de España)

En esta colección se advierten ciertas características particulares como son la técnica, en la que predomina el dibujo sencillo y monocromático, elaborado sobre cartulina o papel blanco con rotulador, estilógrafo de tinta china o lápiz grafito por lo general, salvo algunas viñetas donde introduce color con el uso de acuarelas o pastel. Es fácil, además, encontrar en sus obras recortes superpuestos de papel o fotocopias como recurso para corregir parte del dibujo. En cuanto al tamaño de estos, suelen establecerse en torno a los 200 mm en vertical y entre los 270 y 300 mm en horizontal, habiendo ligeras excepciones.

Los dibujos inventariados se encuadran entre los años 1940 y 2001, y corresponden a diversas publicaciones como El Independiente, Colpisa, El Sol, Diario 16, El Imparcial, Hermano Lobo, Sábado Gráfico, El Semanal, El Cocodrilo, etc., además se incluyen álbumes de obras como desnudos, figuras y algunos satíricos acerca de temas sociales como los derechos humanos.

Se contabilizan cerca de 4600 viñetas agrupadas en función de la publicación, la fecha y a veces de la temática en casi 300 signaturas desde la Dib/18/3/394 en adelante.

José Mª González Castrillo, apodado Chumy por sus amigos en San Sebastián, decide dedicarse al humor gráfico tras haber estudiado la carrera de Comercio y ejercer como profesor mercantil y funcionario del Estado durante algunos años. Posteriormente cursa estudios de Bellas Artes. Su maestría con el dibujo causa fascinación entre sus compañeros, que le animan a difundir sus dibujos y en 1947 los envía a una de las revistas de humor más importantes del momento, La Codorniz.

Viñeta sociopolítica de Chumy Chúmez (Biblioteca Nacional de España)

Viñeta sociopolítica de Chumy Chúmez (Biblioteca Nacional de España)

Empieza entonces su carrera como humorista gráfico, caracterizada siempre por un humor negro y atemporal, con dibujos sencillos pero impactantes que causaron más de un escándalo en su momento y con los que ha representado en diversas publicaciones algunos de los temas más controvertidos del género humano como la muerte, la explotación o la pobreza, siempre recurriendo a su tono satírico personal. Este humor de gran contenido político social le pone en numerosas ocasiones en el punto de mira del público crítico, pero para él lo primordial era la lucha por la libertad de expresión a través de su oficio.

Tras colaborar en distintas revistas de diversa ideología como La Codorniz, Diario Madrid o Triunfo[2], Chumy propone al director de esta última crear una nueva publicación de humor semanal. Para ello recorre Europa y EEUU estudiando las diversas tendencias que prevalecían en estos lugares, como el cómic underground que le sirvió posteriormente de inspiración. A su regreso a España en 1972 creó Hermano Lobo, un semanario humorístico ambicioso en contenido y libertad, al estilo del Charlie Hebdo[3] francés, con una cantidad menor de dibujos que, según él, evitaba que se eclipsasen entre ellos. Algunos de los participantes de la nueva revista fueron Gila, Forges, Summers y Ops (El Roto), entre otros.

Hermano lobo, Madrid. nº 174, 06/09/1975, portada. BNE D/10729 (n. 174)

Hermano lobo, Madrid. nº 174, 06/09/1975, portada.
BNE D/10729 (n. 174)

Hermano Lobo[4] se publicó hasta 1976, momento en el que empezaron a desaparecer algunas de las publicaciones españolas que convivían simultáneamente debido a que no había lectores suficientes para tantas revistas de humor. Sin embargo, para Chumy la razón de que estas sucumbieran era, que rozaban el descaro con la información que sugerían, ya que llegó la libertad de prensa y con ella una proliferación de este tipo de crónicas.

Los autores de humor gráfico siempre buscaron nuevas formas de entender los hechos y acontecimientos cotidianos sin dejar de lado el entretenimiento, siendo testigos de su tiempo y con sus dibujos pretendieron desdramatizar los conflictos con un punto de vista más amable y caricaturesco, es por ello que fueron desarrollando este arte del humor gráfico como la expresión de un retrato de la sociedad más perspicaz y caracterizador de cada época, capaz de llegar al pensamiento y a las emociones.

En estos ideales del humor gráfico contribuyó también Chumy Chúmez, pues con sus dibujos pretendió hacer recapacitar a una sociedad corrompida por una historia que acallaba la realidad, que impedía ver más allá de lo impuesto, y quiso ayudarla desdramatizando las situaciones que se sobrevenían con su punto de vista particular. Para él, su oficio debía tener “profundidad y gracia”, tenía que calar en el espectador, hacerle pensar, pero también entretenerle. La obra de Chumy Chúmez guarda por tanto un cachito de historia de nuestro país, siendo un audaz reflejo de la sociedad del momento y a su vez un intento de reivindicación por los derechos de la libertad de expresión.

La inquietud de Chumy le llevó a expandir sus dotes artísticas a otros campos como el cine, rodando varios documentales sobre Andalucía, colaborando en guiones cinematográficos y de televisión e incluso dirigiendo sus propios filmes. También se animó con la literatura publicando libros, artículos y ensayos, y participando en la radio como guionista y tertuliano. Su amplísima trayectoria trajo consigo numerosos galardones como el Premio de Periodismo Francisco Cerecedo en 1991 o el Premio Quevedos de Humor Gráfico en 2002. Al final de su carrera decidió alejarse del bullicio dedicándose a sí mismo sin abandonar nunca su pasión por el dibujo y la pintura.[5]

“Un dibujante de humor tiene que ser, primordialmente, un dibujante. Alguien que sabe reflejar una realidad en un dibujo, aunque sea distorsionada.”[6]

Chumy Chúmez

Beatriz Verdú García
Universidad de Alcalá de Henares
Estudiante en prácticas en el Servicio de Dibujos y Grabados de la BNE

 

[1] Biblioteca Nacional de España: http://www.bne.es/es/AreaPrensa/Noticias2017/0111-5453-piezas-de-Chumy-Chumez-se-incorporan-a-la-BNE.html
[2] Triunfo Digital: http://www.triunfodigital.com/bnumero.php
[3] Charlie Hebdo: https://charliehebdo.fr/
[4] Hermano Lobo: http://www.hermanolobodigital.com
[5] Publicación digital La Política.com: https://www.la-politica.com/chumy-chumez-el-humorista-grafico-de-los-soles-negros/
[6] RTVE Humoristas gráficos y dibujantes de historietas: https://www.rtve.es/alacarta/videos/humoristas-graficos-y-dibujantes-de-historietas/humoristas-graficos-dibujantes-historietas-chumy-chumez/2778142/

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