Dime qué buscas y te diré qué carné necesitas

Estimado lector:

Antes de nada, y para romper con una formalidad que creo innecesaria, me voy a permitir la licencia de tutearte (para tuitearte, tendremos que conocernos un poco mejor). Evidentemente, si te has animado a leer este post es porque necesitas el carné de la Biblioteca Nacional de España. Te encontrarás preparando un trabajo para alguna de las asignaturas que menos te gustan de la universidad, el Trabajo de Fin de Máster o, tal vez, el doctorado. Ánimo. Tal vez estés investigando sobre algún pariente más o menos lejano, sobre tu pequeño, pero maravilloso pueblo, o simplemente quieras leer un libro que no encuentras en ninguna otra biblioteca. Seas quien seas, bienvenido.

Biblioteca, sí. Patrimonial, también.

Antes de ir al grano y explicarte cómo demonios puedes obtener el carné, me gustaría hacer referencia a la misión primordial que tiene encomendada la BNE: la conservación de sus fondos. Cierto es que difundir y facilitar el acceso a éstos, tal como se indica en las normas de acceso de la BNE, son igual de importantes, pero sin la consecución del primer objetivo no hay segundos que valgan. Por hacer un símil futbolístico, no es posible meter el segundo gol sin haber hecho antes el primero. También se cita en las normas otro aspecto fundamental de las Bibliotecas Nacionales, que por la naturaleza de sus fondos y funciones son esencialmente bibliotecas de investigación y centros de último recurso. Entonces, recapitulemos: la BNE tiene la obligación de conservar los más de 32 millones de documentos que albergan sus depósitos, los cuales aumentan día a día, difundirlos apropiadamente y, además, debe facilitar el acceso a los mismos. Nada más…y nada menos.

El carné de la BNE, por lo tanto, es accesible para todo aquel que necesite consultar los fondos de la Biblioteca. Ésta es la premisa fundamental. Has de tener en cuenta que la BNE no dispone de servicio de préstamo, ni se permite el acceso con libros propios para estudiar, puesto que estas funciones ya las cubren las bibliotecas públicas y salas de estudio. Te aconsejo echar un vistazo al Directorio de Bibliotecas y Hemerotecas Españolas para tener una panorámica de las bibliotecas de tu zona y así comprobar cuál es la más apropiada para tu propósito.

Un carné para cada necesidad

¿De qué año son las ediciones de los libros en los que estás interesado? ¿Has consultado el catálogo de la BNE para comprobar si disponemos de reproducciones en microfilm, microficha o digitalizaciones de los fondos que buscas? La respuesta a estas preguntas definirá el carné que necesitas, puesto que existe un carné para cada necesidad.

El carné de Lector te permitirá consultar los fondos publicados a partir de 1958, excepto aquellos cuya consulta o utilización se halle restringida por razones de seguridad o conservación. Recuerda: Biblioteca, sí. Patrimonial, también. Existe una excepción importante, y es que si aquello que necesitas consultar se publicó antes de 1958 pero está reproducido, es decir, digitalizado o microfilmado, también podrás consultarlo con este carné. Pongamos por caso que necesitases consultar un artículo publicado en el periódico El cartero del año 1892. Al estar microfilmado, no tendrías ningún problema para consultarlo con el carné de Lector. Este es un ejemplo en el que conservación y difusión convergen gracias a la reproducción de los fondos. Obtenerlo es muy sencillo: simplemente necesitaremos tu documento de identidad, pasaporte o carné de conducir en vigor.

En caso de que necesites acceder también a los fondos anteriores a 1958, tu carné es el de Investigador. Para obtenerlo, necesitaremos un documento de identidad y otro que te acredite como titulado universitario, como autor, o como miembro de alguna de las instituciones a las que hacen referencia las normas. No es por ahorrarme trabajo, pero creo que será mejor que consultes la información en la propia web ya que son muchos los documentos que podrás presentar para acreditarte. Y recuerda, ¡con uno de ellos es suficiente! Con objeto de facilitar al máximo el acceso a este carné, la BNE ha establecido un acuerdo con el Consorcio Madroño para que todos aquellos que estén en posesión del pasaporte madroño puedan obtener directamente el carné de Investigador de la BNE con la simple presentación de dicho pasaporte.

¿Eres un profesional del sector del libro? ¿O tal vez bibliotecario, archivero, documentalista o museólogo? ¿Estás estudiando para serlo? En ese caso, tal vez te interese el carné de la Sala de Documentación Bibliotecaria. Con este carné podrás llevarte en préstamo domiciliario hasta tres ejemplares de dicha sala y acceder a cualquiera de las otras  salas de la BNE y consultar los fondos posteriores a 1958.

Todos los caminos llevan a tu carné

Solicitar cualquiera de estos carnés es muy sencillo. Puedes tramitarlo ahora mismo desde casa mediante la solicitud en línea, así evitarás tener que traer la documentación personalmente. Te responderemos en un plazo máximo de 72 horas mediante correo electrónico, donde te informaremos sobre el número de carné que se te haya asignado. A partir de ese mismo momento, y sin necesidad de haber recogido físicamente el carné, podrás realizar peticiones anticipadas o hacer uso del préstamo Interbibliotecario. Si eres de los que prefieren el trato cálido y humano del bibliotecario, también puedes venir a vernos a la sala de Información General y Carnés y te lo tramitaremos en el momento. Ven preparado, te haremos la foto aquí. El que avisa no es traidor.

Unos cuantos números pero no muchos, que (la mayoría) somos de letras

A día de hoy la BNE cuenta con un total de 41.453 carnés activos. Hasta el mes de octubre se han tramitado un total de 7.283 nuevos carnés (una cifra en la que no están incluidas las renovaciones), lo cual supone un aumento del 1’5 % respecto al mismo periodo de 2014. Mención aparte merece el número de carnés tramitados a través de la solicitud en línea. Hasta el mes de octubre se tramitaron un total de 1.857 carnés, lo que supone un aumento del 15 % respecto al mismo periodo de 2014.

El dato de carnés en línea ilustra claramente la manera en que los usuarios se acercan hoy en día a las bibliotecas. Al igual que aquellos que consultan libros, manuscritos, periódicos, grabados o documentos sonoros desde casa a través de Biblioteca Digital Hispánica o Hemeroteca Digital, este servicio a distancia permite que cualquier persona pueda solicitar su carné sin los límites espacio-temporales de hace algún tiempo.

Ahora sí, ya nos podemos tuitear.

Vídeos: David Vázquez
Iván Guarasa
Rubén Dorado

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Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. Me han gustado muchísimo como está enfocado. Me ha sorprendido mucho. Enhorabuena. Yo también soy bibliotecaria y desde luego voy a aprovecharlo.

  2. En su momento tuve el carnet de investigador de la Biblioteca. Coincidiendo con mi jubilación caduco el mismo y por lo tanto no procedí a su renovación. Ahora quiero terminar mi investigación y me interesaría la renovación del carnet ¿Hay alguna forma de hacerlo?

    1. Buenas tardes, Francisco:

      Te hemos enviado un correo electrónico en el que te informamos sobre cómo tramitar la renovación de tu carné de Investigador. Un saludo y gracias

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