Día Internacional de la Danza

En el Día Internacional de la Danza os invitamos a descubrir algunas de las joyas de BDH sobre baile y danza del siglo XVIII.

En esos años la danza se asienta como arte independiente, con una profesionalización, técnica y códigos propios. Aparecen grandes bailarines y los maestros de danza adquieren importancia y prestigio social. Aumenta también la importancia del elemento dramático en el ballet, y el ballet se convierte, en definitiva, en un gran espectáculo en sí mismo.

Testigo de ello son los numerosos tratados de la época sobre técnicas y pasos de baile, combinados con música y elementos dramáticos. Algunos ejemplos curiosos que podéis disfrutar en BDH:

Deliciae theatrales, de Gregorio Lambranzi (1716)

Maestro de la danza italiana, Lambranzi publicó este tratado bilingüe sobre la danza y la pantomima teatral, profusamente ilustrado y relacionado con la commedia dell’arte y las escenas acrobáticas.

Cada uno de los 101 grabados, de Johann Georg Puschner, muestra una escena de danza. En la cabecera aparece la melodía de cada una, y en el pie, sugerencias para realizar los pasos y la manera de interpretación del baile.

En Reglas utiles para los aficionados a danzar : provechoso divertimento de los que gustan tocar instrumentos y polyticas advertencias a todo genero de personas, Bartolomé Ferriol Boxeraus ofreció un completo tratado sobre el Arte de la Danza: su origen, utilidad (“…los que consiguen Danzar a la perfección, traherán así los afectos de quien les vea, y la admiración de quien les emule..”), la teoría y la práctica, con explicaciones ilustradas de las posiciones y pasos de los bailes más populares de la época, a la moda francesa.

Además, muchas partituras de la época contenían la coreografía correspondiente, por ejemplo en Neue englische Taenze, de 1766:

Sin embargo, esta popularidad y pasión por los bailes franceses e italianos también levantó voces críticas, y un ejemplo es este Elementos de la ciencia contradanzaria: para que los Currutacos, Pirracas, y Madamitas del Nuevo Cuño puedan aprender por principios á baylar las contradanzas por sí solos, ó con las sillas de su casa, de 1796. Firmado por “Don Preciso”, seudónimo de Iza Zamacola (1756-1826) es todo un compendio satírico sobre las formas y usos de influencia francesa  en un momento de crisis política con Francia.

Más obras en Biblioteca Digital Hispánica sobre Danza aquí.

En 2011, la BNE organizó una muestra bajo el título Libros de danza en la BNE: de la gallarda al vals para dar a conocer la excelente colección de libros de danza correspondientes al periodo entre los siglos XVI y XIX que conserva la Biblioteca. Podéis recordarla mediante la Visita virtual.

La selección bibliográfica y los textos se realizaron partiendo de la obra de José Carlos Gosálvez Lara, director del Departamento de Música y Audiovisuales de la BNE: La danza cortesana en la Biblioteca Nacional. Madrid : Biblioteca Nacional, 1987. [38] p.

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