“Aquí Berlín…”

Propaganda nazi en los países árabes

Al Departamento de Revistas llegan de vez en cuando materiales, que aunque no sean tan vistosos como otros, sí son muy interesantes por la información que contienen. A menudo, las publicaciones seriadas (prensa y revistas) prestan testimonios fidedignos de episodios de la historia mucho mejor que otras publicaciones aparentemente más serias.

africa

África: Revista de Tropas Coloniales, 1926-1978

Recientemente se ha trabajado con uno de estos pedacitos de la historia contemporánea que nos habla de una alianza inusual—al menos a simple vista— que se produjo durante la Segunda Guerra Mundial. Se trata de un ejemplar de Al Yahir, una revista del Servicio de Radiodifusión de Berlín creada para ser distribuida entre los países árabes. La publicación en cuestión procede del legado de García Figueras, ex militar africanista, que donó a La Biblioteca Nacional de España su fondo documental, con el que se creó la Sección África en 1966, sumándosele el fondo ya existente en los depósitos de la Biblioteca sobre África y el mundo árabe. Cuando esta sección se cerró definitivamente el fondo se distribuyó por diferentes departamentos de la Biblioteca, quedando integradas las publicaciones periódicas de dicho fondo en la colección del Departamento de Control Bibliográfico de Revistas.

Pero profundicemos un poco más en esta particular historia de la que actualmente no se tiene mucha información o que poca gente recuerda. Hojeando las páginas del ejemplar número 1 de Al Yahir, publicado en agosto de 1941 se pueden ver artículos dedicados a la Deutsche Rundfunk-Arbeitsgemeinschaft (Asociación Alemana de Radiodifusión). En el fascículo también se describe el estilo de educación nazi poniendo como ejemplo la vida en los campamentos militares de las juventudes hitlerianas. Pero lo más interesante es ver, como en conjunto, esta publicación, está dedicada a fomentar la idea de la Alemania nazi como amiga y protectora de los pueblos árabes de Oriente Próximo frente al enemigo común que suponía Gran Bretaña (a unos por ser un claro enemigo bélico y a otros por ser el país colonialista que intervenía constantemente en su devenir socio-político). De hecho, ya en el artículo que abre la publicación se hace hincapié en “la simpatía de Alemania por los Países Árabes” y se cita la declaración oficial hecha por el gobierno de Alemania junto con su aliada Italia, el 21 de octubre de 1940, en la que ya se remarcaba la “sólida amistad” que el Reich siempre tuvo para con estas naciones y la “preocupación” que les producía “la lucha por su independencia”.

Y es que hay que tener en cuenta que, diferencias evidentes aparte, si por algo se caracterizó el Régimen de Adolf Hitler fue por reclutar a cualquiera que pudiera empuñar un arma para defender los intereses del nacionalsocialismo. Eso sí, lo que nadie sabe ni sabrá nunca es qué pensaría hacer con estos aliados circunstanciales si hubiese ganado la guerra.

La cuestión es que en base a la suma de estos intereses tan dispares se crearon diversas unidades musulmanas, de las cuales las más importante fue la «Legión Árabe Libre», creada con la colaboración del Gran Muftí de Jerusalén (Muhammad Amin al-Husayni) y que estaba formada en buena parte por militares árabes dispuestos a luchar contra Francia e Inglaterra, países ambos que se habían asentado en muchos casos por la fuerza en el norte de África. Inglaterra, particularmente, había establecido décadas atrás un acuerdo británico-sionista que favorecía el asentamiento de colonos judíos en Palestina ante el creciente desagrado de la población autóctona y que fue el motivo principal de la inquina árabe del Gran Muftí y sus seguidores.

Por hacernos una idea, tanto es así, que en 2015 Benjamín Netanyahu llegó a afirmar que este personaje (Muhammad Amin al-Husayni) fue el que le sugirió al mismísimo Hitler el exterminio de los judíos. Cierto esto o no, lo que sí se puede afirmar es que el Gran Muftí tuvo un papel decisivo en la creación de la Legión Árabe Libre.

Teléfonos de campaña y transmisores de radio

Teléfonos de campaña y transmisores de radio

Otro hecho indiscutible es que Hitler y todo su equipo eran unos expertos en propaganda para manipular a las masas. Descubrieron en la radio un medio de comunicación de lo más efectivo para exacerbar el odio entre árabes y judíos y de este modo granjearse el apoyo de los primeros. Así lo atestiguan las miles de horas de emisiones radiófonicas que se difundieron entre 1939 y 1945 por todo Oriente Medio, con mensajes inequívocos. «¡Tu única esperanza de salvación es el exterminio de los judíos antes de que te destruyan!» Así anunciaba el 7 de julio de 1942 el transmisor de onda corta «La Voz de la Arabia Libre”.

Uso de la radio para hacer propaganda

En todo este juego propagandístico con la radio como principal instrumento, revistas y periódicos como Al-Yahir eran elementos auxiliares del Servicio de Radiodifusión de Berlín para difundir la consigna que éste emitía desde el propio Berlín para el mundo árabe de forma incansable: los árabes debían alzarse contra los opresores ingleses y franceses. Por cierto, que el verdadero motivo de esta estratagema era provocar revuelo en estos territorios para así lograr que Inglaterra y Francia tuvieran problemas para resistir los eventuales ataques del África Korps alemán.

Como decíamos, el Gran Muftí, fue una figura proverbial que dio a Hitler el empujoncito que necesitaba para dibujar la estrategia militar en el norte de África. El periplo del Muftí para llegar a Hitler pasó por buscar previamente una alianza infructuosa con Mussolini, para finalmente conseguir una entrevista con el Führer en la que éste sí aceptó su oferta de ayuda mutua. Así, Hitler creó una unidad llamada «Deutsche Arabische Lehr Abteilung» o «Legión Árabe Libre» formada por alemanes y árabes deseosos, según el Gran Muftí, de liberar a sus hermanos de raza y religión del yugo impuesto por Gran Bretaña y sus aliados.

Sin embargo, La Legión Árabe nunca llegó a ser muy importante, apenas un batallón en su momento de máximo auge. Su principal función fue, una vez más, meramente propagandística, ya que lo que los alemanes pretendían es rebajar la hostilidad de los árabes en el caso de que lograran entrar en el Próximo Oriente y así no tener que enfrentarse a la población autóctona. De hecho, muchos ni siquiera compartían la ideología nazi. Simplemente se alinearon al lado de un ejército poderoso frente a su gran enemigo. Tampoco tuvieron un papel relevante en lo que a combates se refiere, llegando incluso a negarse a luchar en alguna ocasión alegando que su único enemigo era Inglaterra. Así que aquella legión creada al amparo de la propaganda difundida por la radio de Berlín y publicaciones periódicas como Al-Yahir quedó como anecdótica dentro del curso de la Segunda Guerra Mundial.

Bibliografía

  • José Luis Navazo, Musulmanes en divisiones de las SS. El Faro de Ceuta (1956), 21/04/2002, n. 21.371, p. 18-19. Disponible en: hemerotecadigital.bne.es
  • Manuel P. Villatoro, La legión de árabes nazis que luchó junto a Hitler. Disponible en: ABC Historia, 18/11/2015
  • Herf, Jeffrey, Nazi Propaganda for the Arab World. New Haven : Yale University Press, 2009.
  • Caballero Jurado, Carlos, La espada del Islam : árabes en el ejército alemán, 1941-1945. Alicante: García Hispán, 1990
  • Hach-Amín el Husseini, criminal de guerra: vida y andanzas, alianzas y traiciones del gran Mufti (colección de recortes de prensa). 1946. Disponible en: Biblioteca Nacional de España, sig. AFRGFC/275/23
  • El gran Mufti de Jerusalén (colección de recortes de prensa). Disponible en: Biblioteca Nacional de España, sig. AFRGFC/345/43
  • Al-ǧahīr (Birlīn). Berlin: [Deutsche Rundfunk-Arbeitsgemeinschaft], 1941-. Disponible en: Biblioteca Nacional de España, sig. Z/19873
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