La formación del personal de las bibliotecas universitarias españolas: de la euforia a la estabilización

por | 20 octubre, 2021
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Luis Blanco Domingo

Investigación Bibliotecológica: archivonomía, bibliotecología e información, ISSN 2448-8321, Vol. 35, n. 88, 2021, p. 83-99

El objetivo de este artículo es analizar de forma cuantitativa cómo se han implementado los cursos de formación entre el personal de las bibliotecas universitarias españolas ante el nuevo paradigma tecnológico y social al que se enfrentan. Se basa en los datos estadísticos que proporciona la Red de Bibliotecas Universitarias Españolas (REBIUN). Para realizar el estudio se tuvieron en cuenta diversas variables: tipo de universidad (públicas y privadas); número total de cursos realizados durante el quinquenio 2015-2019; número total de cursos impartidos por los bibliotecarios durante el quinquenio; recodificación de la variable de cursos totales en tres categorías: nivel bajo, nivel medio y nivel alto; y número total del personal bibliotecario, independientemente de su categoría, durante el quinquenio. Una de las primeras conclusiones es el mayor impacto que los cursos de formación tienen en las bibliotecas universitarias públicas frente a las privadas, de las que no se encuentra ninguna entre las diez primeras posiciones. El segundo aspecto tratado es la cuantificación tanto de la evolución anual de los cursos como su gradación. Los datos constatan que, pese al teórico interés suscitado por desarrollar cursos, idea que encuentra acomodo en los planes estratégicos de los centros, no hay una traslación práctica de esas intenciones, o al menos con la intensidad que se precisa. En las conclusiones los autores lamentan el escaso impacto de los cursos de formación en las bibliotecas universitarias. No sólo se observa una estabilización a la baja del número de cursos, sino que es constatable su escasa presencia en la visualización social de las actividades de las bibliotecas. Limitándose exclusivamente a la cuantificación de los cursos, llama la atención la enorme desigualdad y heterogeneidad que presentan. Resultan claras y notables las diferencias entre la preocupación e interés de las bibliotecas universitarias públicas frente a las privadas, menos atraídas por su aplicación y desarrollo. Es evidente la relación entre el número de cursos y la cantidad de personal integrado en las plantillas de las bibliotecas universitarias, de tal forma que la dimensión de los centros condiciona las cifras de cursos realizados. Para concluir, los autores plantean una serie de recomendaciones: persuadir a las bibliotecas de la necesidad de considerar la formación continua de su personal como un fundamental; los programas activos de formación deben tener una presencia relevante en la planificación estratégica; los gestores deben aprovechar las encuestas de clima laboral elaborados en sus centros para detectar cuáles son las necesidades reales de los profesionales, y trasladarlas a programas; y reafirmar y reformar la convivencia de las bibliotecas con los órganos principales de las universidades.

http://rev-ib.unam.mx/ib/index.php/ib/article/view/58383

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