La representación de la biblioteca. El espacio civil en la civilización del Renacimiento

por | 15 abril, 2021
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The representation of the library. Civil space in the Renaissance civilization

Alfredo Giovanni Broletti

JLIS.it, ISSN 2038-1026, Vol. 12, n. 1, 2021, p. 21-28

Se realiza una reflexión sobre la revolución que constituyó para la arquitectura, el descubrimiento en 1414 de una copia completa del De architectura de Vitruvio por parte de Poggio Bracciolini, quien pensaba que tenía el antiguo original en sus manos, al tratarse de un ejemplar íntegro. Este descubrimiento se produjo en un momento en el que los arquitectos y artesanos empezaban a relacionarse con los intelectuales del momento, lo cual significó una gran renovación científica en la Edad Moderna. En este contexto, se produce el asentamiento del conocimiento en un nuevo espacio que asimila la vida urbana junto a la vida cotidiana. Esto significa que el saber se establece un único lugar en el que se identifican los objetos y las personas y es la figura del arquitecto-artista la encargada de reproducir esta relación simbólica. Hasta entonces, las ciudades medievales e incluso las renacentistas en su conjunto aparecían como conglomerados desordenados e ineficaces y el carácter público de la estructura urbana se manifestaba sobre todo por las prácticas colectivas y no tanto por la propia arquitectura. Asimismo, se produce también un acercamiento de la práctica artística al mundo científico, representado por los numerosos científicos-filósofos-artistas de la época. De esta forma la morfología de la biblioteca humanística se ve condicionada también por la llegada a Occidente de los manuscritos orientales, el conocimiento de sus bibliotecas, y por el valor universal que se concede a los libros, favoreciendo así la percepción de la biblioteca vinculada a su forma abstracta como repertorio ideal de libros. Para los humanistas, los fondos presentes en los monasterios no sugerían tanto la idea de una colección, ni la imagen de unidad bibliotecaria, sino que se consideraban un espacio para la investigación de textos. Redescubriendo autores clásicos obtuvieron información sobre el tamaño y la configuración de las bibliotecas públicas de la antigua Roma, así como la presencia de bibliotecas en lugares no áulicos, como baños y se preguntaron qué papel habían desempeñado en la sociedad de entonces. La síntesis de este proceso constitutivo puede considerarse realizado en la biblioteca de San Marcos de Florencia, el lugar de encuentro de los humanistas, al que se le asigna un papel público.

https://www.jlis.it/article/view/12661

Resumen elaborado por María Osuna González

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