Abrir la biblioteca: transformar nuestras políticas, prácticas y estructuras

por | 14 abril, 2021
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Opening up the library: transforming our policies, practices and structures

Joanna Ball , Graham Stone, Sarah Thompson

Liber quarterly, ISSN 2213-056X, Vol. 31, n. 1, 2021

Según los autores del artículo, estamos en el mejor momento para realizar la transición a un entorno de acceso abierto (AA). Las bibliotecas tienen un papel importante en conducir esta transición que no está reflejado en las estrategias de desarrollo de la colección, las cuales todavía se basan en la compra de contenido. En lugar de relegar los contenidos abiertos a un segundo plano menos visible, el artículo aboga por que las bibliotecas adquieran y promocionen contenido abierto y cuando sea apropiado pagar por contenidos. Para facilitar la transición al AA para monografías, se requiere un cambio cultural y de liderazgo para imaginar el contenido abierto como norma, con políticas, prácticas y estructuras que promueven este cambio a través de la cooperación internacional. Es necesario un liderazgo bibliotecario para diseñar las prácticas internas e instaurar una estrategia de AA. Este tema puede polarizar las opiniones. Su importancia para la democratización del conocimiento a veces puede soslayarse cuando se presenta como solo otro modelo de publicación. Es necesario articular y traducir de una manera más clara los valores del AA en narrativas de tipo empresarial, subrayando los beneficios a largo plazo de las inversiones. Para desarrollar una estrategia de transición, las bibliotecas deben ser claras respecto a los tipos de contenido abierto, las iniciativas y las infraestructuras en las que van a invertir, dejando claros los costes y beneficios de adquirir, conservar y promover contenido abierto al igual que se hace con el contenido de pago. El AA no es gratis. La conservación y gestión de tales contenidos requieren recursos, planificación y organización, para lo que son necesarias políticas que prioricen estas prácticas. El AA en bibliotecas es todavía una actividad relativamente compartimentalizada, vista como un trabajo especializado. En una biblioteca en la que la mayor parte del contenido proporcionado sea abierto, esta estructura ya no se ajusta a su propósito. Si el AA se generaliza, los bibliotecarios deberán poseer habilidades diversas y que los conocimientos en la materia no se limiten a los equipos que trabajen con repositorios institucionales o adquisiciones. Además de la formación de los trabajadores, integrar el AA en las bibliotecas implica cambiar las descripciones de trabajo, priorizar la adquisición, la gestión de contenido abierto y romper con las ataduras hacia el contenido que se compra o al que está suscrita la biblioteca.

https://www.liberquarterly.eu/articles/10.18352/lq.10360/

Resumen elaborado por Antonio Rodríguez Vela

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