RDA: el nuevo código del emperador

10 julio, 2020

RDA: the Emperor’s New Code

Michael Gorman

JLIS.It, ISSN 2038-1026, Vol. 8, n. 11, 2020, p. 99-107

Según el autor, RDA es una cara respuesta a un problema no existente. Sus raíces están en un marco teórico complejo, las FRBR, está diseñado sin un propósito práctico y cuyo objetivo era crear una estructura de normas de catalogación para reemplazar las AACR2, que estaban bien establecidas, tenían una aceptación internacional, se podía acomodar a nuevos cambios y eran perfectamente adecuadas para las necesidades de la catalogación moderna. Un registro bibliográfico tiene tres componentes: una descripción estandarizada de la entidad, puntos de acceso estandarizados y una indicación sobre dónde se pueden encontrar los recursos. Además, el control de autoridades permite relacionar nombres, títulos, materias, etc., y establecer relaciones entre los registros bibliográficos. AACR2 eran y siguen siendo útiles para cumplir estos objetivos. En la actualidad la catalogación se enfrenta a diversos retos: las bibliotecas han visto reducidos sus presupuestos y los catalogadores ha visto devaluada su posición por los administradores, que cada vez se apoyan más en compañías externas para proporcionar los datos. Los principales puntos flacos de RDA son que sus escasas mejoras podrían haberse conseguido de forma rápida y barata cambiando el marco de AACR2; que la estructura de RDA es bizantina e incoherente, es inconsistente en sus puntos de acceso, le falta claridad y tiene múltiples ejemplos erróneos y confusos, lo que hace que el trabajo del catalogador sea más complicado. El estándar bibliográfico más exitoso de la historia es ISBD, adoptado en casi todos los países. No es un estándar de contenido (como AACR2 o RDA pretende ser), sino un marco que permite acoger contenidos variados. Esto hace que la decisión de RDA de abandonar ISBD sea inexplicable e irresponsable. Probablemente el resultado más notorio de la aplicación de RDA para los usuarios de catálogos sea la decisión de abandonar las abreviaturas en los registros (por ejemplo, reemplazar p. por pages). Pero esto podría haberse hecho fácilmente en AACR2, y además la utilización de palabras en inglés en lugar de abreviaciones latinas dificulta la comprensión y el intercambio internacional. Un código de catalogación debe, sobre todo, ser claro y correcto, algo que RDA no logra. RDA ha sido una colosal pérdida de tiempo, esfuerzo y dinero.

https://www.jlis.it/article/view/11565

Resumen elaborado por Antonio Rodríguez Vela

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