Galerías, casas de subasta y Urban Art: evolución y paralelismos en las prácticas de arte independiente

6 febrero, 2020

Rita Lucía Amor García

Ge-conservación, ISSN 1989-8568, n. 16, 2019, p. 125-133

Se realiza un recorrido desde los años 70 del siglo XX hasta la actualidad, en relación al llamado arte público independiente, liderado por los movimientos del grafiti y el street art o arte urbano, que en origen usaron la calle y los  espacios públicos como lugar y soporte para su creación, desarrollo y exposición. Con el tiempo estas propuestas empezaron  a hacer uso, al igual que otros artistas contemporáneos, de espacios más tradicionales o institucionalizados, y de sectores comerciales, para exponer su obra.  Entre los años 70 y 80 del siglo XX, y al mismo tiempo que el grafiti se desarrollaba en Nueva York y se expandía por EEUU y Europa, se celebraron las primeras exposiciones vinculadas con el movimiento y sus practicantes. Respecto al público, el interés, en un principio minoritario, fue expandiéndose poco a poco, desde un entorno cercano a sus creadores, hacia un público más general. Sin embargo no fue hasta los años 90 cuando el arte público independiente realmente despertó el interés en círculos más generales. Estas formas de arte recordaban al grafiti pero mostraban diferencias en el estilo y una diversidad notable en los mensajes. Después de muchos intentos en el uso de terminología para identificar estas formas, como post-graffiti, acabó imponiéndose el término street art, a nivel internacional y arte urbano en España, para designar esas muestras de arte alternativo en el entorno público que no fueran grafiti. En 2008 se realiza la “Street Art”, en la Tate Modern, primera exposición temporal  relacionada con este movimiento en un museo público. La inclusión y expansión de obras vinculadas a prácticas de arte independiente dentro del espacio museístico no significa la pérdida de identidad de las obras “libres” en entornos “normalizados” o “pseudo-institucionalizados” sino que se trata de otras obras estéticamente muy similares, pero que conceptualmente suelen mostrar diferencias.  Con la aceptación de obras alternativas dentro del entorno comercial,  y  el  incremento  tanto  entre  seguidores  como  en  la  demanda  por  poseer  obras  de  ciertos  artistas,  las  casas  de  subasta  se  introdujeron  como  partícipes  en  este  intercambio.

https://ge-iic.com/ojs/index.php/revista/article/view/701

Resumen elaborado por María Osuna González

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