Evaluación de los identificadores de autoridad: prepararse para una estrategia de datos enlazados en el control de autoridades de nombre en un contexto de repositorios institucionales

26 agosto, 2019

Assessing author identifiers: preparing for a linked data approach to name authority control in an institutional repository context

Moira Downey

Journal of Library Metadata, ISSN 1937-5034, Vol. 19, n. 1-2, 2019, p. 117-136

Los datos enlazados son vistos como un modelo que anima a almacenar metadatos sobre objetos digitales en bibliotecas, archivos y museos. Hay una conexión entre las posibilidades que ofrecen los datos enlazados y la evolución del control bibliográfico (la organización de materiales librarios para facilitar el descubrimiento, gestión, identificación y acceso). En el futuro este control bibliográfico será colaborativo, descentralizado, internacional y basado en la web. Un primer paso es que los nombres de entidades pasen de ser “cadenas” a “cosas” (los datos ya no son una sucesión de caracteres, sino entidades procesables por máquina e interoperables). Este cambio también puede mitigar algunos de los aspectos más onerosos del control de autoridades tradicional, reduciendo la necesidad de trabajo manual. Con el auge de las bases de datos de autoridades de nombre en línea como la Library of Congress Name Authority File (LCNAF) o Virtual International Authority File (VIAF), una organización del trabajo que describe la entidad de manera única utilizando URIs permitirá un control de autoridades a través de una red interconectada. Sin embargo, el control de autoridades cooperativa ha sido habitualmente poco utilizado por los repositorios institucionales (IR). Esto se debe, entre otras causas, a que no hay vocabularios para autores de ámbito local o para autores internos (por ejemplo, autores de tesis). Este artículo explora los retos y posibilidades que ofrecen los datos enlazados para el control de autoridad de nombre en un RI concreto, el Duke Digital Repository (DDR). El estudio buscó identificar una fuente de autoridad externa apropiada para crear nombres, mejorar la desambiguación y el control de nombres e integrar la información en iniciativas de gestión más amplias. Un paso importante fue evolucionar de archivos de autoridad a identificadores de autores. Para ello se asoció cada perfil a un número de identificación único de 16 dígitos que serviría como base a un URI desde el que se podía acceder a información acerca del investigador. Para hacer pública la información se utilizó el modelo RDF. Una vez extraído un número representativo para probar el sistema, se demostró que solo el 14% de los autores incluidos en la basa de datos eran miembros de la Duke University. Esto prueba que los RI deben estar preparados para recoger información de investigadores externos. El trabajo que esto conllevaría sobrepasa las posibilidades de una institución aislada. Por ello es necesario el uso de sistemas como Open Researcher and Contributor Identifier (ORCID), que permite la identificación colaborativa. La utilización de datos enlazados también permitirá una mayor visibilidad de la información creada en la propia institución, por lo que los identificadores no se limitarán a las autoridades de persona.

Resumen elaborado por Antonio Rodríguez Vela

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