Exploring the Culture of Engagement for Liaison Librarians at a Research University

22 enero, 2019

Mara L. Thacker, Sarah Christensen & Eleanor Dickson

Journal of Library Administration, ISSN 1540-3564, Vol. 58, n. 6, 2018, p. 561-582

Para la University of Illinois Library el compromiso público de las bibliotecas consiste en realizar programas y actividades que ponen al servicio de la comunidad sus propios recursos. Algunos ejemplos son sus páginas webs, exposiciones, conferencias y visitas. La extensión bibliotecaria consiste en la colaboración entre la universidad y la comunidad para conseguir objetivos que beneficien a ambas partes. Los dos conceptos se distinguen de la publicidad por el nivel de interactividad con la audiencia. Diversos estudios han demostrado que el compromiso público enriquece el aprendizaje de los estudiantes, mejora el pensamiento creativo, da más oportunidades para realizar trabajos interdisciplinares e internacionales, ayuda a las universidades a obtener inversiones, etc. Este estudio se basa en una serie de entrevistas con bibliotecarios de la Unviersity of Illinois para analizar el estado de la extensión bibliotecaria y el compromiso público de la universidad. La primera pregunta se refería a qué es para ellos el compromiso público, lo que la mayoría no tenía muy claro. La segunda pregunta hacía referencia a los tipos de extensión bibliotecaria y compromiso público. Los más citados fueron exposiciones y visitas. Al preguntarles sobre la política de compromiso de la universidad, muchos la veían más bien como algo personal, más un esfuerzo individual que institucional. Si se les preguntaba qué pasaría si se abandonara el compromiso público, la respuesta más común fue que la biblioteca se convertiría en un lugar elitista alejado de la sociedad. Muchos se refirieron a la falta de recursos, tiempo y dinero para poder aprovechar al máximo las oportunidades de conectar con la gente. El recurso más solicitado era el diseño gráfico, ya que el material ofrecido puede parecer barato y poco profesional si no está bien presentado. Otros recursos que se echan en falta son fondos y el apoyo de la plantilla. El campo en el que los entrevistados se mostraron más confusos fue en la organización de objetivos y en la evaluación. Menos de un tercio planificaban una política de objetivos antes de la implementación de los programas. El método de evaluación más común es la asistencia, lo que resulta muy limitado. Pese a ello, la mayoría era consciente de que es necesaria una mejora en la política de objetivos y en la evaluación. Muchas de las debilidades del sistema son todavía consideradas como sus puntos fuertes. Es el caso del impulso individual, muy loable como principio, pero insuficiente si no se cuenta con un apoyo institucional. Es necesaria una buena organización, coordinación y una línea clara de actuaciones. Las recomendaciones son crear un comité que supervise las actividades de extensión bibliotecaria y compromiso público, actividades que deberán formar parte de la descripción de trabajo de las nuevas incorporaciones, desarrollar una herramienta con los recursos disponibles, aumentar la inversión, contratar a un diseñador gráfico y realizar talleres.

Resumen elaborado por Antonio Rodríguez Vela

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