Stewardship of the digital scholarly record and of each nation’s published heritage

19 octubre, 2018

Theron Westervelt, y otros

The serials librarian, ISSN 0361-526X, Vol. 74, n. 1-4, 2018, p. 201-206

Los bibliotecarios tienen la obligación de asegurar el acceso a largo plazo de recursos tanto físicos como electrónicos. Pero los límites de los registros académicos son difusos. Incluyen revistas electrónicas, libros electrónicos, tesis en línea y conferencias, además de publicaciones gubernamentales, actualizaciones de webs, repositorios y bases de datos, twitter, etc. La clave para la preservación es un esquema de identificación estándar. Para muchos de los recursos citados esto significa utilizar ISSN. Sin identificador no se puede establecer un consenso sobre qué debe preservarse para su acceso. El número de títulos digitales con ISSN se ha disparado en los últimos años, creciendo un 300% entre 2009 y 2016. Además de cubrir las publicaciones digitales, ISSN tiene la ventaja de ser utilizado en todo el mundo. Junto a esta herramienta, en la última década han surgido numerosas organizaciones e instituciones comprometidas con la preservación de contenidos digitales, especialmente de las publicaciones seriadas. Estas organizaciones son de tres tipos: privadas, gubernamentales y universitarias. El Keepers Registry permite a cualquiera consultar las colecciones de 13 de estas organizaciones para saber qué títulos y qué volúmenes de estos títulos están siendo preservados. Los número muestran el gran trabajo que se está realizando, con casi 34.000 publicaciones periódicas electrónicas preservadas en 2016. Pero sigue habiendo algunas preocupaciones. Solo una cuarta parte de las revistas electrónicas son preservadas por tres grandes universidades de investigación en EEUU. En Reino Unido solo la mitad de las revistas son preservadas. Además, mientras algunas áreas, como Ciencia y Tecnologías están bien cubiertas, otras como Derecho o Clásicas lo están mucho menos. Hay maneras de luchar contra las amenazas de la preservación de publicaciones periódicas electrónicas. Las bibliotecas nacionales pueden usar el depósito legal, que cubre todo tipo de publicaciones. Pero esto no significa que la recolección sea fácil. Las leyes varían según los países, suponen duras negociaciones sobre tipos y tiempos de acceso y muchas editoriales no lo ponen fácil a la hora de entregar sus publicaciones. Algunas organizaciones, como Scholar Portal, se aseguran de recoger todas las publicaciones gratuitas y de hacerlas accesibles. Otra complicación son las publicaciones en Acceso Abierto. Un estudio demostró que el 75% corría el riesgo de perderse porque ninguna organización las archivaba. Pero se puede ser optimista a este respecto. Hay muchas bibliotecas que apoyan este movimiento, y el Directory of Open Access Journals se asegura de que las prácticas de preservación sean seguras. En 2016 apareció el manifiesto Ensuring the Future of the Digital Scholarly Record, que promueve la acción colaborativa para la preservación y ha sido apoyada por instituciones de todo el mundo.

Resumen elaborado por Antonio Rodríguez Vela

Comparte: Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *