Subject and Object: Exploring the Conservator’s Evolving Relationship with Collection Material

27 julio, 2018

Julie L. Biggs and Yasmeen R. Khan

The Book and Paper Group Annual, ISSN 0887-8978, Vol. 34, 2015

La relación en proceso de cambio entre conservadores y el material cultural ha sido durante mucho tiempo un objeto de discusión en nuestro campo. De hecho, fue por el cuestionamiento de nuestro papel como conservadores por lo que en el pasado pasamos del tratamiento totalmente individual de los documentos a formar parte activa en el cuidado y la gestión de las colecciones: del asesoramiento sobre el entorno del depósito, seguridad de las colecciones, prevención contra desastres, pautas de exhibición, difusión, adquisición, etcétera, a llevar a alguno de nosostros a ¡sentirse víctima de nuestro propio éxito! En 1971 después de realizar una encuesta sobre las necesidades de conservación de la colección de raros de la Library of Congress, se calculó que se necesitarían 12,500 personas por año de trabajo para tratar todos los materiales definidos como raros. Para dirigir esta cantidad de trabajo era necesario un sistema en fases, por el cual los conservadores podrían examinar y volver a almacenar gran número de materiales depositándolos en archivadores y zonas de almacenamiento con control climático, mientras proporcionan un tratamiento completo a otros documentos a los que se les ha dado alta prioridad por la sección de preservación y conservación. Peter Waters, Jefe de Conservación en ese momento, indicó que “significativos avances tecnológicos han revolucionado el modo en el que los fondos bibliotecarios son almacenados, usados y preservados” (Waters, 1990, 35). Continuó afirmando que la tecnología ha facilitado los medios y la necesidad del tratamiento por fases para la conservación. Desde nuestro punto de vista hoy, nuestra función en el depósito de colecciones continúa aumentándose a medida que las misiones institucionales evolucionan y crecen. Como resultado, la conservación debe competir –o literalmente mantenerse al día- con una variedad de iniciativas, de las cuales la más siguificativa es la digitalización de las colecciones. La transición, podría parecer, está con nosotros de nuevo. Como dijo uno de nuestros compañeros. “Es como si fueran personas de mediana edad tratando de llegar a un acuerdo en un paisaje cambiante en el que no estás completamente cómodo”. Discutimos nuestras inquietudes con conservadores, encargados de preservación y museólogos de otras instituciones. El pensamiento óptimo sobre tratamiento de conservación es desafiante bajo estas circunstancias. Este documento es una mezcla de nuestros puntos de vista sobre la evolución de las relaciones de los conservadores con los objetos con los que trabajan, usando la Library of Congress como un caso de estudio institucional para estas experiencias. Trataremos las tensiones que están sucediendo en las interacciones de los conservadores con el material cultural a través de dos particulares dinámicas de trabajo: exposiciones y digitalización; y las colocamos junto al “tratamiento de un solo elemento”. Posteriormente, criticaremos factores que afectan nuestro trabajo y cómo abordarlos. No intentamos responder preguntas, sino que esperamos iluminar alguna de las zonas grises en las que nos movemos e invitamos al debate dentro de nuestra profesión.

 

Traducción de la introducción del artículo

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