Browsing the Intangible: Does Visibility Lead to Increased Use?

8 mayo, 2018

Natalia Tingle & Keith Teeter

Technical Services Quarterly, ISSN 1555-3337, Vol. 35, n. 2, 2018, p. 164-174

A partir de 2011 la William M. White Business Library de la University of Colorado comenzó a desarrollar un plan para dar preferencia a los recursos electrónicos. El inesperado resultado fue que mientras la consulta de fondos impresos descendió, el interés por los recursos electrónicos no creció en la misma medida. Esto se explica en parte debido a la invisibilidad de muchos de los nuevos materiales. Mientras las colecciones sean híbridas, sería conveniente que la búsqueda entre ambos formatos estuviera interrelacionada. Incorporar materiales digitales en la colección impresa es la táctica obvia para mejorar su visibilidad. La búsqueda casual, ojeando entre los compañeros de estantería, puede ser muy relevante a la hora de llevar a cabo una investigación. Además de demostrar la relevancia de la proximidad en la búsqueda de información, este estudio también examina los factores que influyen en la selección de materiales para su uso posterior. Muchos estudios señalan la falta de conocimiento de la colección de libros electrónicos entre los usuarios, situándose alrededor del 50%, y en un caso el 70% no sabía que existía una base de datos de libros electrónicos. Un buen método de integración es exponer los libros. También se pueden integrar ambas colecciones uniendo a los libros expuestos listas con libros electrónicos relevantes. Dada la importancia de las portadas para captar la atención de los usuarios, las listas se deben encuadernar de manera que llamen la atención. Otra opción es colocar códigos QR junto a los libros para permitir un acceso rápido a las colecciones digitales. La William M. White Business Library promocionó tres libros electrónicos al año para dar a conocer su colección. También se seleccionaron títulos para mezclar en la exposición de libros, incluyendo información sobre su utilidad e imprimiendo portadas a color en las que se incluían las signaturas del libro electrónico. Durante el periodo de exposición se prestaron siete de 53 libros, lo que no supone un incremento relevante frente a otras técnicas de promoción. Es necesario seguir investigando y buscar nuevos métodos que faciliten el acceso de los usuarios a las colecciones digitales.

Resumen elaborado por Antonio Rodríguez Vela

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