Crowdsourcing en bibliotecas

21 septiembre, 2016

Leticia Paula Dobrecky

Biblios, ISSN 1562-4730, n. 63, 2016

Crowdsourcing es un término acuñado por Jeff Howe en 2006 y, aunque existen diferentes definiciones, se puede decir que es un tipo de actividad participativa en línea, en la cual las instituciones o individuos proponen a un grupo de personas con conocimiento variado para el desempeño de una tarea voluntaria. Se va a analizar cómo se puede aplicar al ámbito bibliotecario y cuáles son las recomendaciones sobre su uso en base a experiencias de algunas instituciones. Muchos organismos que conservan y guardan el patrimonio cultural ya poseen una larga tradición de colaboración con el público, en materia de transcripción de textos, identificación de imágenes y otros contenidos, etiquetado de elementos, agregación de información a los registros, etc. Esta práctica se ha dado en instituciones que no tienen suficientes recursos financieros o humanos o, simplemente, no disponen del tiempo suficiente para realizar determinados proyectos. Así, el crowdsourcing supone una participación del público en general, consigue un vínculo de pertenencia, profundiza en la confianza de los usuarios y éstos, a su vez, sienten una responsabilidad hacia el patrimonio. No obstante, el crowdsourcing también conlleva algunas desventajas como la gestión de los derechos de autor en las contribuciones de los usuarios y las responsabilidades de las partes implicadas. Además, en este tipo de proyectos hay que tener en cuenta el error humano y el tiempo que se emplea en realizar las posibles correcciones, por lo que es necesario establecer los controles de calidad pertinentes. Hay que mencionar que todo proyecto de crowdsourcing requiere también una serie de recursos materiales y humanos con el consiguiente coste de organización y coordinación, por ejemplo en infraestructura tecnológica de hardware y software, soporte, Internet y comunicaciones; y la presencia de un liderazgo firme y personal responsable con perfiles adecuados. A pesar de todas estas cuestiones, el crowdsourcing representa un gran potencial para un mejor posicionamiento de las bibliotecas en la sociedad, obteniendo éstas una mayor visibilidad y un estímulo a la cooperación. Quizás, el mayor desafío, lo representa un cambio en la mentalidad de los profesionales de la biblioteca para realizar los cambios en la realización de las diferentes tareas que incorporan y guían al público en todo el proceso, siendo la comunicación un factor fundamental.

Resumen elaborado por la Sección de Documentación Bibliotecaria

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