Leadership mistakes

5 junio, 2014

Maggie Farrell

Journal of Library Administration, ISSN 1540-3564, Vol. 53, n. 7-8, p. 439-450

Aunque hay muchos libros sobre liderazgo, para la autora de este artículo, el mejor modelo de desarrollo del liderazgo proviene de la observación. Basándose en esta, y en su experiencia, señala algunos comportamientos que los líderes deberían evitar con el fin de dirigir con eficacia una unidad u organización: Fracaso en comunicar la visión, articular la visión es la función principal de un líder, y éste falla cuando no es capaz de comunicarla o es obsoleta. Decirle a la gente como sentirse, más comunicación con hechos concretos es mejor para los empleados que decirles como sentir. Revelar confidencias, si lo hace perderá la confianza de los empleados. El líder tiene que mantener el equilibrio entre la defensa de su departamento y el apoyo a la organización. Incapacidad para tomar decisiones,  no ser capaz de tomar decisiones retrasará a la organización. Culpar a los demás, un líder debe asumir la culpa cuando algo sale mal y alabar a los empleados cuando los proyectos van bien. Disposición para asumir la responsabilidad, relacionado con culpar a otros está la falta de voluntad para asumir la responsabilidad. Los líderes son responsables de sus empleados y de sus acciones, incluso cuando el líder no tiene la culpa. Actitud defensiva, un líder tiene que ir más allá de las críticas que recibe y, si es posible,  involucrar a la persona que se queja, si no lo es, proporcionar datos y detalles. Pensamiento similar, los líderes con éxito buscan una variedad de perspectivas y se rodean de otros que pueden poseer diferentes opiniones o ideas. Un grupo de personas en el que todas piensan igual se limitará en sus perspectivas y se aislará en su pensamiento. Incapacidad en la gestión del tiempo, es un  fallo visible cuando llegan tarde o anulan sus citas. El incumplimiento con los empleados o con lo colegas se ve como una arrogancia. Complacencia, los líderes pueden llegar a ser complacientes cuando la organización madura y se ha logrado un progreso significativo hacia su visión. Está actitud tiende a matar la creatividad dentro de la organización. Panorámica, los líderes deben comprender el entorno y desarrollar la capacidad de mirar a largo plazo. La falta de visión panorámica lleva al fracaso. Escoger batallas, los líderes exitosos desarrollan la capacidad de discernir que batallas valen la pena luchar y cuales es mejor dejar en paz. Los realmente exitosos son capaces de atajar la mayoría de las batallas antes de que los problemas se conviertan en batallas. Intransigencia, mantener una postura fija y no transigir, aunque transigir sea la solución lógica, envía un mensaje a los empleados de que la colaboración y la flexibilidad no son honrosas. Mezquindad, dentro de los parámetros de presupuesto y de políticas, los buenos líderes son generosos en el apoyo a sus empleados. Celos, los buenos líderes reconocen los celos y son capaces de ponerlos en la perspectiva correcta. No reconocer sus limitaciones, un líder debe entender sus fortalezas y debilidades, rodearse de personas que estén en desacuerdo y desafiantes es una buena estrategia para complementar sus habilidades. Criticar o reprender a los empleados en público. Perderse por el temperamento, si un líder es propenso a la ira tiene que desarrollar métodos para controlarla. Microgestión, los “fanáticos del control” se centran en las minucias y restringen a otros en la toma de decisiones, limitando la flexibilidad y la capacidad de reacción de la organización. Fallar en el aprendizaje de los errores, el mayor fracaso es la incapacidad de aprender de los errores.           

Resumen elaborado por Natividad Escavias Extremera

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