National Libraries: mission and ministerial sponsorship

21 septiembre, 2012

Andy Stephens

Alexandria, Vol. 19, n. 1, 2007

Se presentan los resultados de un estudio internacional sobre bibliotecas nacionales relacionándolas con su papel político en el desarrollo de la sociedad. La British Library contactó con 30 bibliotecas nacionales para averiguar una serie de cuestiones relacionadas con la política marcada por sus gobiernos en relación a su origen, misión, usuarios y funciones. Ya que la British Library estaba más interesada en la posición de las bibliotecas nacionales en los países desarrollados, el estudio se enfocó en las bibliotecas de los países miembros de la Unión Europea (en aquél entonces 24), y en las bibliotecas de los países que formaban las naciones del G7. El 66% de las instituciones encuestadas respondieron al estudio, mostrando los siguientes resultados: 1) Hubo un alto grado de unanimidad en la misión cultural, investigadora y educacional de sus respectivas instituciones, aunque en su mayoría negaron servir a la ciencia y al desarrollo económico. 2) La mayoría contestó que los usuarios finales eran investigadores y personal universitario, diplomados y público en general, especialmente en humanidades y ciencias sociales, aunque muchas rechazaban servir al comercio, la industria o a la ciencia, la tecnología y la medicina. 3) El 90% determinó como competencias de la biblioteca la preservación de la cultura escrita del país a través del depósito legal, la participación en una red de bibliotecas del estado y aseguraron una amplia cobertura de las colecciones, sobre todo en humanidades y ciencias sociales, aunque algo más de la mitad aseveró no adquirir literatura extranjera y la mayoría declaró no profundizar en las colecciones de ciencias, tecnología y medicina, ni en los servicios relacionados con estas disciplinas. 4) Por último, las bibliotecas nacionales de los diferentes países dependen del Ministerio de Cultura de forma general. Como resultado de este estudio, el gobierno del Reino Unido confirmó que la responsabilidad de la British Library debía recaer en el Departamento de Cultura, pero introdujo dos unidades con el fin de mejorar la coordinación estratégica de los objetivos de la política gubernamental.

Resumen elaborado por : Alicia Pastrana García

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