Brujas, diez siglos de libros y de encuadernaciones

19 septiembre, 2012

Ludo Vandamme

ART & Métiers du Livre, Vol. 284, n. mayo-junio, 2011

Brujas es la ciudad del libro. Desde finales de la Edad Media, la producción de libros es internacional y el comercio y su uso han contribuido a instaurar una viva cultura libraria. Esto se traduce en una red de bibliotecas con mucha actividad.
Las primeras trazas de libros se remontan a los s.XI y XII. En 1087, Gunhild, hermana del último rey sajón de Inglaterra, lega su colección de manuscritos a la iglesia Sint-Donaas , durante dos siglos centro de la actividad del libro que tenía relación con las Abadías cistercienses Ter Doest(1178) y Ten Duinen (1134), situadas en el lado flamenco muy importantes en Europa y con espléndidas bibliotecas ( de la época medieval se conservan mas de 500 manuscritos. Las más antiguas encuadernaciones cistercienses datan de los siglos XII y XIII.).
En el s. XIII la producción de libros se organiza en la ciudad con varios talleres laicos.
Entre 1400 y 1500 realizan muchos manuscritos iluminados a petición de casas reales, de prelados y ricos burgueses. Las bibliotecas importantes poseen manuscritos de la Edad Media realizados en Brujas.
Para adornar sus encuadernaciones utilizan planchas en pergamino y después en papel, los cuadernos están cubiertos de piel suave a veces forrada de pergamino que protegen cuidadosamente los documentos. Las cubiertas están adornadas con motivos representando escenas y personajes religiosos hechos a partir de planchas de madera grabada que exportan haciendo de Brujas una metrópolis donde el comercio florece.
En el s. XVI su saber hacer se afina en Amberes utilizando una nueva técnica de decoración de placas a tableros en las encuadernaciones no se sabe si grabadas o pegadas a un molde, técnica copiada por los países vecinos.
En el s. XVI continúa Amberes la función de Brujas como gran ciudad del comercio de Europa, los humanistas burgueses y coleccionistas de libros siguen la moda de encuadernaciones en cuero fino con motivos renacentistas.
En los s XVII y XVIII la encuadernación representa gran parte de la actividad del libro en Brujas. A partir del s XVIII utilizan grabados holandeses para pequeños formatos con pequeños alzacuellos en pergamino.
En los s XIX y XX, los talleres tradicionales pasan a ser talleres industriales de grandes empresas internacionales y sociedades. Los procesos de mecanización son adelantados por Francia. Hoy día la herencia se conserva gracias a una red de fondos de bibliotecas (abadías, conventos, escuelas, asociaciones) mas de 30 bibliotecas de importancia y de calidad variable. La biblioteca pública está formada por una principal y 12 sucursales, sus colecciones son accesibles por catálogo informatizado: http://cabrio.bibliothek.brugge.be

Resumen elaborado por : María Jesús Maestre Adán

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