Retrospective cataloguing: not a thing of the past

17 septiembre, 2012

Dunia Garcia-Ontiveros

Library & Information Update, n. june, 2009

Los primeros catálogos automatizados de bibliotecas aparecieron en los años 60. Desde la implantación de estos catálogos, y sobre todo durante los 70 y 80, las instituciones con recursos comenzaron la automatización de sus catálogos manuales. Un informe financiado por la British Library en 1999 concluyó que en 10 años debía haber dado tiempo para convertir el 80% de los fondos que quedaban por automatizar. En 2009, sin embargo, queda mucho trabajo por hacer pero a las bibliotecas les cuesta recaudar los fondos necesarios para seguir con los proyectos de catalogación retrospectiva puesto que se considera que esto ya es algo del pasado. La Biblioteca de Londres comenzó su Proyecto de conversión retrospectiva en 1999. En la primera fase, la biblioteca compró los registros bibliográficos de su catálogo impreso y del catálogo en fichas a OCLC y los subió a su catálogo automatizado. Abarcando los años 1950 a 1983, los registros fueron editados alfabéticamente por autor y se pusieron códigos de barras. En la segunda fase, centrada en la catalogación retrospectiva y en la conversión del catálogo impreso, se tomaron los registros de los años 1841 a 1950; se editaron los registros con los libros en mano y en caso de no haber registro previo se catalogó desde cero. En esta fase la conversión se llevó a cabo por materias, en lugar de por autor, para asegurar la consistencia de los nombres de autoridades y los encabezamientos de materia. Esto permitió actualizar los nombres de autoridades y llevar a cabo una recolocación de ciertas partes de la colección en las estanterías. Esto demuestra que un proceso de conversión retrospectiva afecta a muchos equipos de la biblioteca y que no se puede llevar a cabo de manera aislada. En este caso los departamentos de adquisiciones, gestión del edificio y de los servicios, catalogación, gestión económica y preservación, entre otros, se han visto afectados. Se formó además un equipo de desarrollo que se encarga de buscar donaciones y de elaborar las aplicaciones de financiación. El futuro de la catalogación retrospectiva se presenta incierto puesto que no se sabe cuál será el impacto, si lo hay, de las reglas de catalogación (RDA). También se hace más necesario, debido a la situación económica, asegurar la financiación de los proyectos. Por último, se debería realizar un nuevo informe que indique cuál es la situación actual de las colecciones en el Reino Unido y eliminar esas percepciones de que todo el trabajo está hecho.

Resumen elaborado por : Isabel Mª Domingo Montesinos

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