Incorporating facets into social tagging applications: an analysis of current trends

17 septiembre, 2012

Louise F. Spiteri

Cataloging & Classification Quarterly, Vol. 48, n. 1, 2010

En los últimos años han adquirido gran popularidad las aplicaciones que permiten el etiquetado social (social tagging). Este etiquetado o tagging permite acceder no sólo a tus propios documentos etiquetados, sino también a los de otros miembros de ese sitio (Delicious, Flickr, etc.). En la mayoría de las aplicaciones existen dos maneras de buscar por etiquetas: la búsqueda por palabra clave y la nube de etiquetas. El elevado número de etiquetas dificulta la búsqueda por palabra clave debido a problemas de sinonimia, polisemia, etc. En cuanto a las nubes de etiquetas, éstas consisten en representaciones visuales de etiquetas presentadas normalmente en orden alfabético, donde el tamaño de la letra utilizada para cada etiqueta depende de la frecuencia de uso de la misma. El problema es que las nubes de etiquetas sólo muestran las más populares, dos términos con significado similar pueden estar separados, y no se muestran los términos relacionados. El objetivo de este artículo es analizar la posibilidad de aplicar el uso de facetas en el etiquetado social. Para ello, analiza los diferentes estudios que se han llevado a cabo en relación a esta materia, y analiza su utilidad en base a las siguientes cuestiones: 1) Dado el amplio alcance de las materias recogidas en las aplicaciones de etiquetado social, ¿cómo elegir aquellas facetas que pueden aplicarse de manera general a todas estas materias?; 2) ¿Cuántas facetas son necesarias para cubrir las necesidades de los usuarios de una aplicación?; 3) ¿Quién debería elegir las facetas? La mayoría de las aplicaciones de etiquetado social son democráticas por naturaleza, es decir, las etiquetas las asignan los usuarios libremente, por lo que, ¿deberían ser los usuarios quienes elijan las facetas? ¿Los editores del sitio? ¿Los investigadores?; 4) ¿Cómo asegurarse de que las facetas reflejan las necesidades de los usuarios?; 5) ¿Cómo mantener las facetas e imponer un control de calidad sobre ellas? Algunos autores elaboran su propio conjunto de facetas, mientras que otros proponen utilizar unas facetas derivadas de las propuestas por el Classification Research Group (CRG). Esta última propuesta tiene la ventaja de que se ha probado el uso de estas facetas durante años y que son suficientemente genéricas como para aplicarse a cualquier ámbito temático. Otros autores proponen un modelo basado en las 7 W (quién, qué, sobre qué, a quién, dónde, cuándo y por qué). No hay consenso respecto al número de facetas a utilizar ni sobre quién debería establecerlas. Ninguno de los estudios recoge recomendaciones acerca de cómo evaluar la validez de las facetas ni acerca de cómo supervisar su aplicación.

Resumen elaborado por : Mayte Blasco Bermejo

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