¿Está muriendo la biblioteca? Hacia la e-volución

17 septiembre, 2012

Chloé Vicente De Billion, Alejandro Oyarce Gatica

El profesional de la información, Vol. 19, n. 1, 2010

El presente artículo parte de la premisa de que el futuro de los flujos de información se transmitirá exclusivamente en formato electrónico, el futuro del libro en su estructura actual es incierto, y la situación de incertidumbre para las bibliotecas tradicionales en relación con los nuevos sistemas de información global, donde prevalecen la inmediatez de acceso a las fuentes y las herramientas de colaboración, obligan a replantear los paradigmas que se dan en las bibliotecas. En este estudio se pretende discutir los antiguos paradigmas en oposición a los cambios que se están produciendo y se enfoca a definir un modelo de pensamiento innovador que propone sustentar la e-evolución de las bibliotecas. Las bibliotecas funcionan a grandes rasgos como unidades independientes o dependientes según las dimensiones de la institución que las alberga. Las unidades presentes en las bibliotecas se pueden dividir en unidades de front office y de back office. A través de diversos casos de estudio los autores proponen un análisis de la evolución en las unidades de servicio (con ejemplos de funciones tanto de back office- departamento de adquisiciones-, como de front office- departamento de circulación de préstamos), y de la evolución espacial (espacios físicos versus espacios virtuales). Teniendo en cuenta que el proceso de modernización o evolución va de la mano de Internet, y que las bibliotecas se conciben desde los tres ámbitos fundamentales de interacción: las personas (usuarios, autores, editores, profesionales de la información), la tecnología y la información (en formato digital), se puede considerar que esta coexistencia sistemática es como un movimiento continuo, lo que denominamos la e-evolución de las bibliotecas y centros de información. Para que una biblioteca e-evolucione es necesario por una parte, que existan tendencias que se afiancen y puedan servir de guía, y por otra, la formación de equipos profesionales flexibles donde el aprendizaje sea continuo y participativo, con competencias informacionales sólidas. La evolución para las bibliotecas consiste en hacer ágil el acceso al conocimiento, atreverse a ver la biblioteca como una empresa de servicios donde el usuario sea el centro objetivo y no la información. El capital humano es el elemento decisivo que genera conocimiento para asegurar la e-evolución de las bibliotecas. La cadena de valor que pueden ser capaces de generar las redes cooperativas inteligentes asegurará el crecimiento permanente y sustentable de las bibliotecas y centros de información.

Resumen elaborado por : María González-Fierro

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