El Blog de la BNE

Ejemplar de Le vite de Vasari anotado por el Greco

mayo 12, 2015 | 1 comentario

En diciembre de 2014 ingresaron en la Biblioteca Nacional de España los tres volúmenes del ejemplar de Le vite de’ piu eccellenti pittori, scultori, e architettori del pintor y arquitecto Vasari, en su segunda edición florentina, que formaron parte de la biblioteca particular del Greco, y fueron profusamente anotados por él, poniéndose de relieve su importancia y la trascendencia de su adquisición en el acto de presentación que reunió a miembros de la familia de Xavier de Salas, propietaria del ejemplar, y expertos en la obra del Greco, y que puede seguirse a través de la página web de la Biblioteca:

La obra quedó depositada con las adecuadas condiciones de conservación en el depósito de fondo antiguo del Departamento de Manuscritos, Incunables y Raros, y se procedió a los primeros trabajos de catalogación y digitalización (ver obra), que van a permitir su accesibilidad y poner a disposición de todo el público que lo desee un recorrido por el ejemplar y sus marginalia, deseo expreso tanto de la familia Salas, como de los expertos, y cuya lectura puede completarse con I dieci libri dell’architetture di M. Vitrubio también anotado por el Greco e igualmente digitalizado, que ya formaba parte de las colecciones de la Biblioteca. Leer más

Una versión virtual de lo material: los incunables españoles de la BNE en Biblioteca Digital Hispánica I (El proyecto)

mayo 6, 2015 | 1 comentario

Un incunable que (casi) nadie leerá: Floretum Evangelii Sancti Matthaei (Inc/1033-Inc/1034)

Un incunable que (casi) nadie leerá: Floretum Evangelii Sancti Matthaei (Inc/1033-Inc/1034)

Francisco Rico, en su prólogo al Catálogo bibliográfico de la colección de incunables de la Biblioteca Nacional de España elaborado por Julián Martín Abad, comienza definiendo los impresos del siglo XV como “libros sin contenido”, como “el libro puro, bibliográfica y tipográficamente puro”. Algo que, en sus palabras, justifica en parte la fascinación que estas ediciones primitivas siguen ejerciendo sobre muchos. Prosigue Rico: “Porque, en efecto, ¿quién ha tenido nunca necesidad de leer un incunable? Quitando media docena de presuntas ediciones príncipes, la inmensa mayoría de ellos está compuesta de latinajos jurídicos, baratijas religiosas y epítomes para haraganes”. De este modo, en un incunable, las palabras dejarían de ser palabras viéndose reducidas a “simples formas entintadas, impresas en papel a partir de piezas de metal seleccionadas y dispuestas de forma sistemática por un operario”, esto último citando al bibliógrafo norteamericano Fredson Bowers, autor de los célebres Principios de la descripción bibliográfica, una de las “Biblias” de la descripción del libro como objeto físico. Dicho de otra manera, un incunable es el objeto por excelencia de lo que se conoce como bibliografía material. Y al producto puramente material opone Rico el texto informático, donde el contenido lo es todo y el soporte (casi) no existe.

Más allá de estar en acuerdo o no con Rico (grosso modo lo estamos), la perspectiva del incunable como producto material puro no deja de ser reveladora ni, a la vista de las crecientes labores de digitalización de libro antiguo que se están llevando a cabo en instituciones de todo el mundo, también un tanto paradójica. Porque, ¿qué están ofreciendo las bibliotecas a sus usuarios al digitalizar incunables sino una versión virtual de algo que es, en su esencia, netamente material y como tal se estudia? ¿De qué modo se relaciona el mundo virtual por excelencia con el producto bibliográfico más material del mundo? ¿Cómo trabaja con una copia digital un usuario acostumbrado a analizar el soporte de la escritura, a medir el tamaño de las letras y a contar hojas de cuadernillos? Y, resumiendo todas estas cuestiones, ¿puede suplir una versión digital la consulta de un ejemplar de estas características?

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El Quijote y el libro antiguo alemán: ediciones y traducciones

abril 22, 2015 | 2 Comentarios

quijote alemánEl impacto del Quijote en Europa fue inmediato: en 1612, tan solo siete años después de la impresión de la primera parte por Juan de la Cuesta, se editó la versión inglesa de Thomas Shelton; en 1614, la francesa de César Oudin; en 1622, la italiana de Lorenzo Franciosini. En Alemania, en cambio, el Caballero de la Triste Figura se adentró con lentitud y sosiego. En las fiestas celebradas en Heidelberg en 1613 con motivo del enlace de Federico V del Palatinado e Isabel Estuardo pudo verse un cartel en el que figuraba un discurso puesto en boca de don Quijote. Para conmemorar otras fiestas, las que tuvieron lugar el mismo año para solemnizar el bautizo de Juan Jorge II de Sajonia, se publicó el libro de Tobias Hübner Cartel, Auffzüge, Vers und Abrisse, que albergaba una estampa del pintor y grabador de Dresde Andreas Bretschneider que constituye la primera imagen conocida de don Quijote, Sancho Panza y otros personajes de la novela. Durante la década de 1620, la novela cervantina fue anunciada en varios catálogos de las ferias del libro de Fráncfort y Leipzig. Pero la primera traducción al alemán no vio la luz hasta 1648, el año de finalización de la Guerra de los Treinta Años, y lo hizo en Fráncfort, pilar histórico del libro germano por entonces en franco declive. Impresa por Salomon Schadewitz a costa de Thomas Matthias Götze, la traducción salió de la pluma de Pahsch Basteln von der Sohle, en realidad seudónimo de Joachim Caesar, entre cuyos trabajos previos se encontraba el traslado del español al latín de la obra de Huarte de San Juan Examen de ingenios para las ciencias. Aunque incompleta, se trata de una versión muy meritoria, por cuanto Caesar rechaza acudir a traducciones mediadoras y toma como lengua origen la española. Estilísticamente se caracteriza por la abundancia de ropaje expresivo propia del gusto barroco. Por otro lado, el traductor, a buen seguro bajo la influencia de la Fruchtbringende Gesellschaft, una sociedad de depuración de la lengua alemana y defensa contra los extranjerismos, lleva a cabo una profunda germanización del texto, que afecta incluso a los nombres propios: así, Sancho Panza pasa a ser Sancho Dickwanst o Großpantsch, en tanto que La Mancha se denomina Fleckenland.

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Donación de ejemplares de “A select collection of novels”

abril 16, 2015 | 1 comentario

En 1720 el editor Samuel Croxall comenzó la publicación de una colección de novelas traducidas al inglés desde el francés, español o italiano, impresas por John Watts, destinada al público femenino; de hecho, cada tomo lleva un prólogo de este editor dirigido a una dama relevante de la sociedad inglesa de la época. Inicialmente, esta colección se compuso de cuatro volúmenes que incluían varias Novelas Ejemplares de Cervantes, en nueva traducción, y dos novelas extractadas del Quijote: El Curioso Impertinente y El Capitán Cautivo. En 1722 añadió dos tomos más que incluían otras novelas ejemplares. El título completo de esta colección es: A select collection of novels : and histories. In six volumes. Written by the most celebrated authors in several languages. Many of which never appear’d in English before. All new translated from the Originals, By several Eminent Hands. Se trata de una selección diferente de la coetánea de nombre muy parecido, A select collection of novels, publicada en Bristol en 1728 en un solo tomo y que contiene exclusivamente algunas de las Novelas Ejemplares de Cervantes en traducción de Harry Bridges. Este libro fue también patrocinado por Lord Carteret (Rius 933).

La edición inicial contenía un frontispicio calcográfico para cada uno de los tomos, si bien ninguno de ellos correspondía a un asunto cervantino.

En 1729 se reeditó esta colección, completa ahora en seis tomos, con las siguientes novedades:

  • En el tomo 1 se incluyó otra novelita extractada del Quijote con la historia de Cardenio, bajo el título de The Adventures on the Black Mountains. Esta inclusión se debió al éxito que había tenido en los años inmediatos anteriores la representación en Londres de una obra de teatro de Theobald sobre este asunto, que decía proceder de la obra original escrita en su día por Shakespeare (en colaboración con Fletcher) y cuyo texto original está perdido; esta obra de teatro la había impreso el mismo John Watts el año anterior (la historia del Cardenio perdido de Shakespeare tiene presencia en la última novela de Alfonso Mateo Sagasta: El reino de los hombres sin amor. Roger Chartier le ha dedicado recientemente un extenso estudio monográfico, publicado en francés, inglés y español.
  • Se añadió un frontispicio calcográfico para cada novela incluida en la colección, por lo que hay una ilustración para cada novela de Cervantes, incluso las del Quijote. Estas ilustraciones no se han reeditado, hasta donde yo sé, por lo que tanto las traducciones como las ilustraciones son exclusivas de este edición, rara en bibliotecas y en el comercio. En concreto, las estampas quijotescas están dibujadas por Vanderbank y grabadas por Van der Gucht, en lo que constituye un ejercicio previo a la colaboración entre ambos para la ilustración de la monumental y famosa edición del Quijote de Londres, 1738 impresa por los hermanos Tonson y promovida por Lord Carteret.

Este ejemplar está nuevamente encuadernado por Carmen Fernández-Rentero y Agustín Ramos Bolde.

Hace unos meses pudimos aportar a la colección de la Biblioteca Nacional el tomo 3 de esta colección en su edición de 1729; ahora hemos conseguido un ejemplar (duplicado) del tomo 1. En nuestra colección tenemos el juego completo tanto en la primera edición de 1720-22 como en la segunda de 1729; si conseguimos duplicados de los tomos restantes os los haremos llegar igualmente.

Para mejor información, hay ejemplares en la British Library, tanto de la edición original de 1720-22 como de la segunda edición, de 1729, y descripciones en:

Carmen y Justo Fernández.

Carmen y Justo Fernández son entusiastas coleccionistas de ediciones e ilustraciones del Quijote. Siempre atentos a las lagunas que la Biblioteca Nacional de España tiene sobre Cervantes, colaboran frecuentemente con donaciones para incrementar la espléndida colección cervantina que tiene la Institución

No te lo imagines, ¡vívelo! Jornada de Puertas Abiertas 2015

abril 13, 2015 | 1 comentario

Imagina cómo eran los circos en el siglo XIX o cómo se orientaban los marineros del siglo XVI. Conoce cómo es un aristón que contiene la zarzuela La Gran Vía, observa la colección de instrumentos mecánicos de música. Descubre cuáles son las técnicas de conservación y cómo se trabaja desde dentro, además de poder entrar a zonas que no están abiertas al público como el depósito. Imagina pasear por los pasillos y acceder a salas llenas de historia y cultura de nuestro país, un día para explorar y conocer aquellos misterios y lugares ocultos de la Biblioteca Nacional de España.

No te lo imagines, ¡Vívelo!

Ven a la Jornada de Puertas Abiertas de la Biblioteca Nacional de España el domingo 19 de abril y descubrirás la Biblioteca desde otras perspectivas.

Foto 1La tradicional jornada de Puertas Abiertas se celebrará el próximo domingo 19 de abril. Una actividad que se lleva a cabo próximo al 23 de abril, Día Internacional del Libro, fecha que la UNESCO estableció en 1995 al coincidir con la conmemoración del fallecimiento de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare. Cerca de 1.500 personas (aforo de la actividad que se completa cada año), desde las 9 h. hasta las 14 h., accederán a la Biblioteca en grupos de 25 personas que serán acompañados por parejas de bibliotecarios que les guiarán por la visita y les mostrarán una selección de parte de los fondos que custodia la institución. Los guías mostrarán a los visitantes ejemplos de todos los tipos de bienes que guarda la Biblioteca: manuscritos, incunables, impresos modernos, obras de Cartografía, dibujos, grabados, fotografías, carteles, material efímero, publicaciones periódicas, partituras y registros sonoros y audiovisuales.

La visita comenzará en la puerta principal de la Biblioteca. Los grupos visitarán el Salón General de Lectura, la Sala del Patronato y el Depósito, uno de los espacios de acceso más restringido que sólo se abre de manera extraordinaria en esta jornada. De las 12 plantas (varias de ellas bajo tierra) que forman el Depósito, se mostrará la sexta, que es la que tiene el fondo moderno, monografías y libros que entran recientemente al catálogo. Este año, por primera vez, se visitará la Sala Barbieri, donde habitualmente se sirven las obras del Departamento de Música y Audiovisuales, y la Sala de Trabajo del Servicio de Cartografía, que también se abre al público. Hay que puntualizar que se realizarán dos recorridos, uno norte y otro sur (con zonas comunes) por lo que algunos usuarios verán salas y obras que los otros usuarios no podrán ver y viceversa.

Desde el Departamento de Música y Audiovisuales pondrán a disposición de los visitantes una pequeña colección de instrumentos mecánicos. También se mostrarán los diferentes soportes, tales como los discos perforados, el cilindro de fonógrafo, discos metálicos o el papel continuo perforado. Según José Carlos Gosálvez, director del departamento, “ninguno de estos instrumentos se ha enseñado antes en la jornada de puertas abiertas. Se van a poder ver partituras, registros sonoros y audiovisuales”. Lo más llamativo de la muestra será la posibilidad de poder contemplar un aristón (disco perforado de cartón muy rígido que gira sobre una aguja gracias a una manivela, y que produce notas parecidas a las del acordeón). Las dos obras que se expondrán son del mismo autor, La Gran Vía y Cádiz, de Federico Chueca, y datan del año 1886.

Foto 2En cuanto a la colección de obras seleccionadas por el Departamento de Bellas Artes y Cartografía, cabe destacar el Atlas Portulano del siglo XVI en formato facsímil “donde se marcaban los puertos y era útil para la navegación”, comenta Clara M. Ortega, del departamento. También se podrán admirar dibujos de Goya en formato facsímil pertenecientes al Álbum de Madrid. Uno de los puntos fuertes de la muestra será la singular obra del Globo Terráqueo del siglo XVIII de Tomás López. Como novedad y curiosidad se podrá observar una colección de fotografías de circo de Fernández Ardavín y Leonard Parish del siglo XIX y principios del XX. “A través de la muestra podemos ver otro concepto de circo, el de aquella época, diferente al que estamos acostumbrados. Es una colección que está en proceso de catalogación y que nunca ha sido mostrada al público”, explica Ortega. Otra de las novedades de este año será la inclusión de material de la colección ephemera (obras impresas sobre papel que no pretenden sobrevivir a la actualidad de su mensaje), como son las etiquetas de productos comerciales, en este caso de naranjas. La muestra acoge dos períodos con cromolitografías de finales del siglo XIX y etiquetas de la primera mitad del siglo XX.

Al igual que en años anteriores, otra de las actividades que más llaman la atención es la que organiza el Departamento de Preservación y Conservación de fondos. A través de una selección de ejemplos de restauración se explicarán a los visitantes las técnicas que se usan para la conservación y los problemas que hay que afrontar en el caso concreto de la BNE y la preservación de todo su patrimonio. “También se mostrarán ejemplos de materiales con problemas de conservación, como pueden ser insectos, acidez del papel, etc.” declara el restaurador Arsenio Sánchez. Es una parte de la visita que tiene mucho éxito y que se lleva haciendo desde el principio. Por último hay que mencionar que ese mismo día se podrá ver la intervención en el jardín de la Biblioteca a cargo del Club de creación textil de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, que permanecerá hasta el 28 de abril, aprovechando las celebraciones del Día del Libro.

Esta jornada se organiza gracias a la labor de los voluntarios, en esta ocasión más de 190, de todos los departamentos de la institución, y a la Fundación Amigos de la Biblioteca Nacional de España (FABNE), que colabora con la Biblioteca en la organización de esta actividad.

Texto: Juan Manuel Leralta
Vídeo: Inés Tadeo, Sara Sánchez y Rocío Maroto

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