El Blog de la BNE

La sala de Información General y Carnés: punto de partida, punto de llegada

diciembre 12, 2014 | 1 comentario

BN_23Sobre las enormes losas que tapizan el remozado Paseo de Recoletos el usuario observa, a través de las robustas rejas, el imponente  Palacio de Biblioteca y Museos. Sus más de cien años de historia han ennegrecido su fachada, si bien esas marcas de longevidad no hacen sino conferirle mayor majestuosidad.

Una vez superada la enorme puerta que da acceso al recinto, el confuso usuario se dirige despistado, casi empujado por una brisa misteriosa, hacia ningún lado. Deambula primero hacia su izquierda, atraído por un gato pardo que parece conocer bien los distintos rincones del jardín y, posteriormente, hacia su derecha, donde un grupo de jóvenes asciende entre risotadas y con paso firme por la interminable escalinata del edificio.

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El departamento de manuscritos, incunables y raros

diciembre 4, 2014 | 2 Comentarios

El Departamento de Manuscritos, Incunables y Raros depende de la Dirección Técnica y gestiona las colecciones de  manuscritos, incunables, impresos antiguos raros o valiosos  y otros materiales especiales  como los archivos personales. Aunque habitualmente es conocido como el departamento de los fondos antiguos no sólo contiene obras antiguas, sino también algunos manuscritos e impresos modernos  de gran importancia.

Entre sus numerosas funciones pueden destacarse las siguientes:

  • Mantener  bien organizadas y conservadas las colecciones, dentro de las líneas de preservación establecidas.
  • Realizar el proceso técnico de las mismas, identificando y describiendo bibliográficamente las obras y dotándolas de los correspondientes puntos de acceso para que puedan localizarse correctamente en el catálogo automatizado.
  • Participar en todas las tareas previas que se requieren para su digitalización.
  • Difundir las colecciones a partir de su consulta en la Sala Cervantes de Investigadores (abierta de 9 a 20h. de lunes a viernes y de 9 a 14h los sábados), la colaboración en proyectos nacionales e internacionales, los préstamos a exposiciones, las visitas especializadas, los foros y redes sociales,  etc.

En la actualidad está organizado en tres servicios, dos de ellos de colecciones: el  Servicio de Manuscritos e Incunables y el Servicio de Reserva Impresa, y un  tercero, el  Servicio de  Divulgación y Gestión de Fondo Antiguo, que gestiona los movimientos de todas las obras, el depósito de fondo antiguo y la Sala Cervantes de investigadores.

Una buena parte de las obras cumbre de sus colecciones procede del núcleo fundacional de la Biblioteca Real, compuesto por los libros de la Torre Alta del Alcázar a los que se añadieron los que Felipe V trajo de Francia y las bibliotecas que incautó en la Guerra de Sucesión a quienes  habían apoyado al Archiduque de Austria, como las del  Duque de Uceda o  el Marqués de Mondéjar. Durante el siglo XIX se produjo un enorme aumento de los fondos, sobre todo impresos, como consecuencia de sucesivas  desamortizaciones sobre los bienes de la Iglesia, así como de diversos legados y adquisiciones, destacando, entre estas últimas, la biblioteca del Duque de Osuna e Infantado, adquirida en 1884 y con la que ingresaron numerosos manuscritos y más de 30.000 impresos. Leer más

La BNE en su sede de Alcalá de Henares

noviembre 25, 2014 | 1 comentario

La Biblioteca Nacional de España (BNE) tiene su segunda sede en Alcalá de Henares, en el km 1,600 de la carretera de Meco, en el Campus de la Universidad de Alcalá y junto a un Parque Científico y Tecnológico. Es un gran edificio con forma de libro abierto, compuesto por seis torres, las tres primeras inauguradas en 1993, las dos siguientes en 2000 y la sexta y, de momento, última en 2009.

Concebida en su origen para funcionar como servicio de préstamo a nivel nacional, actualmente funciona como una extensión de los depósitos de la sede de Madrid. En la sede se realiza o completa el proceso técnico de distintos tipos de documentos y la gestión del espacio y de las colecciones requiere un trabajo constante de coordinación con las distintas unidades de la BNE. Leer más

Julio Caro Baroja (Madrid 1914-Vera de Bidasoa, Navarra 1995)

noviembre 19, 2014 | 1 comentario

….Si hay una identidad hay que buscarla en el amor. Ni más ni menos. Amor al país en que hemos nacido o vivido. Amar a sus montes, prados, bosques, amar a su idioma y sus costumbres, sin exclusivismos. Amor a sus grandes hombres y no solo a un grupito de ellos. Amor también a los vecinos y a «los que no son como nosotros». Lo demás, es decir, la coacción, el ordenancismo, la agresividad, el lanzar las patas por alto ni es signo de «identidad» ni es vía para construir o reconstruir un país que pasa acaso por la mayor crisis de su Historia y que está muy desintegrado desde todos los puntos de vista

(Julio Caro Baroja. El Laberinto vasco, 1984)

Podríamos etiquetarle como Polígrafo ya que encaja perfectamente en la definición que da el diccionario de la RAE de este término como aquel autor que ha escrito sobre materias diferentes. El volumen, la amplitud y variedad temática y cronológica de su obra ha hecho a veces difícil su clasificación en un área concreta del conocimiento. Él mismo se autocalificó como antropólogo, etnógrafo y folklorista aunque prefería la de historiador cultural. Sus estudios están centrados en especial en la antropología histórica y la historia de las ideas.

Julio Caro Baroja

Hombre liberal por genética y educación, nació en una familia de creadores y artistas y siempre reconoció que sin la biblioteca de sus tíos Pío y Ricardo Baroja no hubiera sido lo que llegó a ser en el campo de las Humanidades. Su vida es un continuo proceso de estudio e investigación en el terreno de las humanidades, acompañado siempre de un espíritu crítico y una ética que imprimió a su vida y a su obra.  A su gran erudición unía sus excelentes dotes de observador. Pero su erudición no era cansina o aburrida sino profunda y diversa. Leer más

Las mieles del rosal, de Ramón del Valle-Inclán: una olvidada edición de Gregorio Pueyo

noviembre 12, 2014 | 2 Comentarios

El librero y editor Gregorio Pueyo

El librero y editor Gregorio Pueyo

El librero y editor aragonés afincado en Madrid Gregorio Pueyo (1860-1913) mantuvo relaciones profesionales y de amistad con Valle-Inclán (1866-1936). Sabido es, se ha repetido hasta la saciedad, que aquél le inspiró el personaje del librero “Zaratustra” de su inmortal obra Luces de bohemia (1924), en cuya lóbrega covacha recalarían los melenudos poetas modernistas que Pueyo no tardaría en editar y donde tendría lugar la tertulia de amplio contenido que frecuentaría, entre otros literatos, el escritor gallego, siendo varios los testimonios que así lo certifican. El peruano Felipe Sassone, uno de sus incondicionales, escribió:

“en la librería de Gregorio Pueyo, situada en la calle de un escritor, Mesonero Romanos, nos reuníamos ya anochecido los aventureros de la literatura y unos pocos consagrados […] Ahí está Valle-Inclán, el maestro de la prosa, lanzando paradojas daurevillescas, cuya osadía contrasta con el ritmo musical y dulzón de su acento gallego. Su endrinosa barba de Cristo bizantino tiembla bajo la voz, y la boca de sátiro sonríe con sonrisa que, según Rubén, “es la flor de su figura”, de una figura legendaria y antigua de ermitaño y de hidalgo”.

El bohemio gaditano Antonio Rey Moliné, más conocido por su seudónimo de “Dorio de Gádex”, inmortalizado también en Luces de bohemia, en busca de protección se arrimó hasta lo intolerable a la sombra del librero y editor, ofreciéndonos este testimonio directo:

“Cuatro meses después, corriendo octubre de 1908, y en aquél fétido chiscón de la calle de Mesonero Romanos, que al difunto Pueyo servíale de librería, Ricardo Baroja -dibujante célebre por sus tenebrosas aguas fuertes, de legítima estirpe goyesca- me hizo la merced de presentarme a este raro orfebre de nuestra lengua (…) ¿Diré al lector que, a las primeras frases, fui uno más entre sus incondicionales? No lo creo preciso, y menos aún afirmar que, desde entonces, varón tan preclaro me hizo la inapreciable dignación de su afecto…”.

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